El 21 de septiembre en San Juan siempre fue sinónimo de sol, primavera y una inconfundible marea de jóvenes copando cerros y espacios públicos. Sin embargo, lo que durante décadas consistió en acampadas de varios días en Zonda, asados a la orilla del dique Ullum y travesías adolescentes informales, ha experimentado un giro radical. Entre la implementación de controles de alcohol cero, la reestructuración de la seguridad y el paso a macroeventos organizados en el Parque de Mayo o el Complejo Costanera, la manera en que los sanjuaninos reciben la primavera hoy refleja no solo un cambio en la gestión pública, sino también una nueva forma de consumo cultural en las generaciones más jóvenes.
El Sol de San Juan dialogó con sanjuaninos de diferentes edades para conocer cómo festejaban la primavera hace tres o cuatro décadas frente a las dinámicas actuales que eligen los jóvenes.
De los clubes al picnic familiar: el 21 de septiembre de los Baby Boomers (1946 – 1964)
Las personas que actualmente tienen entre 60 o 70 años celebraban la primavera en clubes de barrio, parques locales o en familia. Algunos iban picnics y otros a bailes organizados por centros de estudiantes o clubes.
Nancy Navas afirmó “a nosotros no nos dejaban ir a las fiestas de la primavera. Yo me iba a la casa de una tía que tenía finca con cuatro o cinco amigas y ahí llevábamos para comer. Nos divertíamos ahí“.
Por su parte, Mabel Carmona recordó “cuando yo iba a la primaria hacíamos picnics, se jugaba al vóley, a las escondiditas, todos los juegos que se hacían antes, que ahora ya no se hacen. Se hacían ruedas con canciones y se compartía todo lo que llevábamos entre todos. Los padres no te dejaban salir tanto, pero era hermoso pasarlo en la primavera, en esa época era más sana la juntada: se bailaba, se cantaba, se pasaba el día. La emoción era días antes planeando con los grupos qué íbamos a llevar, qué íbamos a hacer, qué nos íbamos a poner”.

El 21 de septiembre de la Generación X (1965 – 1980)
En esta época se comienzan a realizar las juntadas masivas sin adultos en espacios públicos para celebrar el Día de la Primavera y el Día del Estudiante. Los festejos comenzaban en la mañana y culminaban en horas de la noche.
Sergio Andrada contó “para los que hoy peinamos canas y superamos los 50, la llegada del 21 de septiembre era muy especial. Significaba el poder juntarse fuera del colegio con todos los compañeros, con los que compartíamos a diario, pero de otra manera, más relajado y también, por qué no, con la chance de poder decirle a esa persona con la cual sentías algo especial tus sentimientos”.
En este contexto declaró “fue una época maravillosa la de los años 86 al 91. Las juntadas en el club Banco San Juan que arrancaban a las 9 de la mañana y terminaban a las 11 de la noche en la casa de un compañero que vivía frente a la plaza de Desamparados, tomando mates hasta la 1.00 de la mañana que pasaba el último colectivo que nos trasladaba a casa. Y si las charlas eran interesantes nos volvíamos caminando a casa”.
Dique Ullum, Fotolog y primeros paradores: el festejo Millennial (1981 – 1996)
La dinámica de los festejos en la provincia muchas veces incluía picnics multitudinarios en plazas, reproductores de MP3 o Discman, recitales al aire libre y las primeras fotos grupales que eran subidas a Fotolog o Facebook al volver a casa.
Analía Flores contó “yo no me juntaba todos los años el 21 de septiembre porque a veces me dejaban. Generalmente las juntadas eran en el dique, en Punta Tabasco, en todos esos lugares, y era media peligrosa la vuelta. Sino nos juntábamos en la casa de una compañera y ahí estábamos todo el día“.
A su vez destacó “en mi época era eso, juntarse en una casa con los compañeros o ir a las juntadas que se organizaban en los distintos paradores del dique”.

Boliches, quintas y shows masivos: la vivencia Centennial (1997 – 2012)
En esta generación comienza a destacar la libertad de los jóvenes de reunirse en diferentes puntos y celebrar con fuerte presencia de alcohol y fiestas realizadas en boliches y quintas. Aunque el parque no deja de ser el foco central de juntadas y celebraciones con bandas nacionales y locales.
Antonella Nally expuso “yo a los 17 años iba a las famosas estudiantinas en la Normal Sarmiento, la escuela que fui en el secundario. También nos juntábamos en el parque porque venían las bandas como Ciro y Los Persas, Capanga o No Te Va Gustar. Siempre me encantaba ir a los shows del parque”.
A su vez destacó “actualmente el plan es el mismo, ir al parque a tomar unos mates, pero ya no me junto con tantos compañeros o amigos, antes éramos 10 o 15 personas celebrando el Día de la Primavera”.
Con respecto a los jóvenes que actualmente están en secundaria manifestaron que se organizan a través de grupos de WhatsApp para juntarse en alguna propiedad, para asistir al parque al Festi Joven o para ir a algún local bailable de San Juan.
Los jóvenes consultados por este medio manifestaron en gran mayoría el plan de “hacer previa y luego salir a bailar”.
¿Qué hace la Generación Alfa? (2013 – Presente)
Hoy en día, la vida social de los jóvenes de 13 años se divide en dos perfiles definidos: la interacción presencial y la preferencia por el entretenimiento digital.
En este contexto, cambian las costumbres festivas de las nuevas generaciones. Durante el 21 de septiembre, ganan terreno las posturas en contra de los festejos tradicionales, desplazados por actividades organizadas en instituciones deportivas o encuentros en entornos virtuales.
El nuevo mapa de la primavera sanjuanina
Aunque las formas mutaron de las acampadas informales a los macroeventos custodiados y organizados por la gestión pública, la esencia del 21 de septiembre en San Juan se mantiene intacta: un ritual de encuentro que marca el pulso de cada época y refleja cómo cada generación encuentra su propia manera de celebrar la juventud.









