na jornada deportiva en San Juan dio un giro inesperado cuando un grupo de ciclistas se topó con una situación de extrema vulnerabilidad: tres perros habían caído a un reservorio y no podían salir por sus propios medios. Lejos de ignorar la escena, los deportistas organizaron un operativo improvisado para rescatar a los animales y devolverles la vida.
Una acción solidaria que evitó una tragedia
Gracias a la rápida intervención del grupo, los perros lograron ser sacados del agua sanos y salvos. Sin embargo, más allá de la alegría por el final feliz de este rescate, la situación dejó al descubierto una problemática ambiental y de seguridad que preocupa fuertemente a la comunidad local y a los transeúntes de la zona.
“Hoy pudimos salvarlos, pero vaya a saber cuántos no pueden hacerlo”, advirtieron con preocupación los ciclistas tras concretar el rescate, poniendo sobre la mesa la vulnerabilidad en la que quedan expuestos tanto animales domésticos como la fauna silvestre ante la falta de infraestructura adecuada.
El urgente reclamo por el cercado del predio
El episodio sirvió para encender las alarmas y dar pie a un reclamo vecinal y deportivo: la necesidad imperiosa de que las autoridades o propietarios refuercen la seguridad del lugar.
El pedido central apunta a que el reservorio cuente con un cerramiento perimetral adecuado y las condiciones de resguardo necesarias. De este modo, se busca prevenir que otros animales vuelvan a caer en el trampa del canal o reservorio, evitando desenlaces fatales y garantizando mayor seguridad en la zona.









