La crisis del transporte público en San Juan escaló a un nivel crítico al cumplirse el segundo día consecutivo de paro por parte de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Lo que comenzó como un golpe sorpresivo se transformó en una prolongada parálisis que mantiene al sector comercial en una situación límite, con caídas sostenidas de hasta el 70% en las ventas y un agravamiento en las pérdidas financieras de los negocios locales.
Un segundo día de aislamiento y desabastecimiento comercial
La prolongación de la medida de fuerza en la Red Tulum profundizó el aislamiento de los departamentos periféricos y zonas alejadas, donde la actividad económica quedó prácticamente frenada. Durante este segundo día de huelga, los mayores estragos se registran en:
Chimbas y Rivadavia, donde la falta absoluta de frecuencias impide el flujo habitual de compradores hacia los centros comerciales.
Caucete y Albardón, cuyos vecinos continúan impedidos de trasladarse por la suspensión del servicio.
La Bebida, con corredores comerciales desiertos ante la imposibilidad de movilidad de los residentes.
El grito de advertencia de las cámaras empresariales
Ante la profundización del conflicto y la falta de soluciones en este segundo día de huelga, las entidades que nuclean al sector mercantil elevaron fuertemente el tono de sus reclamos.
Hermes Rodríguez, titular de la Cámara de Comercio de San Juan, reiteró su malestar y subrayó que la continuidad de las medidas de fuerza pulveriza la rentabilidad de los negocios de proximidad. Rodríguez ratificó que el transporte público debe ser catalogado y garantizado como un servicio esencial, reclamando una intervención urgente del Gobierno provincial para evitar que el sector comercial siga pagando el costo de los conflictos de transporte. Asimismo, confirmó que la cámara emitirá un comunicado formal ante la extensión de esta inactividad.
Ausentismo récord y reclamo de sanciones ejemplares
Por su parte, Marcelo Quiroga, presidente de la Cámara de Comerciantes Unidos, advirtió que el impacto acumulado de este segundo día de paro se traduce en pérdidas millonarias irreparables para los comercios de toda la provincia.
Quiroga enfatizó que la falta de unidades disparó el ausentismo laboral, especialmente entre aquellos empleados que residen en localidades distantes y carecen de vehículos particulares. Debido a esto, el sector exigió de manera categórica que se apliquen multas y sanciones severas a las empresas prestatarias del servicio por suspender las frecuencias de forma intempestiva y prolongada.









