La pastafrola es un postre que evoca recuerdos de la infancia, con su masa suave y su relleno dulce. Este clásico argentino es perfecto para acompañar los mates de la tarde. Aunque la versión más conocida es la de membrillo, la de batata también tiene su encanto. Ambas opciones son deliciosas y fáciles de preparar, lo que las convierte en una excelente elección para cualquier ocasión
El secreto de una buena pastafrola radica en la calidad de sus ingredientes y en seguir al pie de la letra cada paso de la receta. La masa debe ser tierna y el relleno, generoso. Con esta guía, aprenderás a hacer una pastafrola que hará las delicias de todos. No importa si preferís el membrillo o la batata, el resultado será siempre un éxito.
Ingredientes necesarios
Para la masa:
- 200 g de harina 0000
- 100 g de manteca
- 100 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 500 g de dulce de membrillo o batata
- 2 cucharadas de agua
Preparación paso a paso
1. Preparar la masa: En un bol, mezclar la harina con la manteca hasta obtener un arenado. Agregar el azúcar, el huevo, la esencia de vainilla y la sal. Amasar hasta formar una masa homogénea. Envolver en film y refrigerar por 30 minutos.
2. Preparar el relleno: Cortar el dulce elegido en cubos y colocarlo en una cacerola con el agua. Cocinar a fuego bajo, removiendo hasta obtener una pasta suave.
3. Armar la pastafrola: Precalentar el horno a 180°C. Estirar la masa y forrar un molde enmantecado. Rellenar con el dulce y decorar con tiras de masa. Hornear por 30 minutos o hasta dorar.
¡Y listo! Así de simple tenemos nuestra pastafrola de membrillo o de batata, fácil y práctica para disfrutar de una tarde acompañada de unos buenos mates.









