La incógnita sobre el borrado del contenido del celular de Fernando Sabag Montiel, el principal acusado del intento de asesinato a Cristina Fernández de Kirchner, seguirá sin resolverse. La Cámara de Casación Penal rechazó un recurso presentado por la querella y, con esa decisión, quedó firme el sobreseimiento de los tres peritos involucrados en el manejo del dispositivo: Alejandro Heredia, Camila Dafne Seren y Pablo Kaplan.
Heredia fue el primer perito en intervenir, en la madrugada posterior al atentado, en el juzgado de la jueza María Eugenia Capuchetti. A las 2:49 se labró el acta que dejaba constancia del ingreso de un celular Samsung modelo SM-A50 5G, junto con una memoria microSD de 64 GB y un chip Movistar. Según el entonces jefe de Cibercrimen de la Policía Federal, Adrián Acosta, se intentó entre cuatro y seis veces desbloquear el teléfono, sin éxito.
En ese momento solo fue posible acceder al contenido de la tarjeta de memoria, donde se hallaron fotos clave, como las imágenes de Sabag Montiel y Brenda Uliarte posando con el arma utilizada en el atentado.
El teléfono fue luego trasladado en un sobre de papel madera a una sede de la PSA. Priscilla Santillán, oficial de la Policía Federal y actual custodio de la jueza Capuchetti, fue la encargada del traslado y declaró que el sobre estaba sellado. No obstante, los peritos de la PSA —Seren y Kaplan— afirmaron que el sobre llegó abierto y el celular, encendido.
La segunda pericia tampoco arrojó resultados. El teléfono terminó reseteado a valores de fábrica, lo que motivó la apertura de una causa en el juzgado de María Servini. Allí, los peritos de la PSA deslindaron responsabilidades, señalando que las irregularidades ocurrieron antes de que el aparato llegara a sus manos. “No hay ninguna evidencia que permita inferir que este reseteo esté vinculado a nuestras funciones”, sostuvo Kaplan en su defensa.
El fiscal Ramiro González pidió el archivo del caso y, en febrero de este año, la jueza Servini dictó el sobreseimiento de los tres peritos. En su resolución, concluyó que “con los medios disponibles, resulta imposible determinar con un grado mínimo de certeza las causas del reinicio del teléfono”.
Un último intento de desbloquear el aparato se realizó en marzo, por pedido de la fiscal Gabriela Baigún. Participaron expertos de todas las partes, incluidos los de la Gendarmería y el DATIP, pero tampoco se obtuvieron resultados. La jueza Capuchetti incluso solicitó colaboración al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (Homeland Security), sin éxito.
Tras la apelación de la querella, la Cámara Federal ratificó el sobreseimiento. El recurso de casación fue finalmente rechazado antes del inicio de la feria judicial. En su voto, la Sala I sostuvo que la resolución cuestionada “cuenta con fundamentos jurídicos mínimos, necesarios y suficientes que impiden su descalificación como acto jurisdiccional válido”.
Así, el sobreseimiento de los peritos quedó firme y el misterio sobre el borrado del celular de Sabag Montiel, pieza clave en la causa, sigue sin esclarecerse.









