Una nueva polémica surgió en el Parque de Mayo tras denuncias de actos de vandalismo en los juegos inclusivos destinados a niños con discapacidad. Testigos señalaron que un grupo de menores utilizaba las instalaciones de manera indebida, poniendo en riesgo la estructura.
“Los padres veían lo que estaban haciendo y a nadie parecía importarle”, relató indignada una persona que presenció la escena. Según indicaron, incluso cuando dos efectivos policiales llegaron al lugar, no intervinieron para detener la situación ni resguardar los juegos, lo que aumentó el malestar entre los presentes.
Habituales visitantes del parque advirtieron que la falta de control no solo compromete la conservación de los juegos inclusivos, sino también la seguridad de los niños que los utilizan. En este sentido, reclamaron mayor responsabilidad y medidas de protección para garantizar el cuidado de un espacio clave para la recreación y la integración.










