El corrimiento del feriado nacional del 12 de octubre al viernes 10 encendió la preocupación entre los comerciantes sanjuaninos. Desde el sector advierten que la medida no contempla la dinámica laboral ni turística y podría generar pérdidas en las ventas.
Marcelo Quiroga, presidente de la Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan, afirmó que la decisión “no tiene en cuenta la dinámica del comercio ni del turismo”. A su entender, adelantar el feriado al viernes interrumpe la semana sin aportar beneficios: “Si sos comercio, un viernes con mucho movimiento no querés cerrar; si sos empleado, no podés tomarte un día adicional porque el sábado igualmente se trabaja”.
El referente sostuvo que la alternativa más razonable hubiera sido trasladarlo al lunes, lo que permitiría un fin de semana largo real, con un impacto positivo tanto para el turismo como para la actividad comercial.
En ese sentido, recordó que la situación económica actual limita la posibilidad de que las familias disfruten de varios días de descanso consecutivos. “Acercándose la temporada de verano, es poco probable que se tomen cuatro jornadas libres. Se trata de decisiones que perjudican al sector y que podrían evitarse con un simple cambio de fecha”, remarcó.
Si bien la Ley de Contrato de Trabajo establece que los feriados nacionales son de descanso obligatorio y que quienes trabajen deben percibir doble remuneración, los comerciantes insisten en que la planificación de la fecha resulta clave para mantener la operatividad y sostener las ventas en un contexto económico adverso.









