La noche del domingo, el aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento fue escenario de un episodio insólito. Un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a Aeroparque debió suspender su despegue luego de que un pasajero, en evidente estado de ebriedad, provocara un escándalo a bordo.
Según relataron testigos, el hombre comenzó a alterarse poco después de subir al avión. Discutió con parte del personal y mostró una actitud agresiva que generó preocupación entre los demás pasajeros, quienes observaban incrédulos la escena.
Ante la situación, intervino la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que subió al avión y logró reducir al individuo tras varios minutos de tensión. “Estaba fuera de control, gritaba y se resistía”, contó una pasajera que fue testigo del momento.
El incidente obligó a demorar el vuelo cerca de 40 minutos, hasta que se restableció el orden y la aeronave pudo finalmente despegar rumbo a Buenos Aires.
El hecho volvió a poner sobre la mesa la discusión acerca de los controles previos al embarque y las medidas de seguridad para detectar a personas en estado inconveniente antes de abordar un avión.










