La desesperación crece en la región chilena de Coquimbo, donde continúa la intensa búsqueda de Alejandro Cabrera Iturriaga, el joven argentino de 17 años que desapareció el domingo tras ingresar al mar junto a un grupo de familiares. Mientras cuatro de los adolescentes lograron ser rescatados, aún no hay rastros de Alejandro, cuya familia —con fuertes vínculos en San Juan— permanece en la zona a la espera de novedades.
En las últimas horas, Sergio Órdenes, coordinador de salvavidas de La Serena, reconoció ante medios locales que la situación es extremadamente delicada. Sin rodeos, afirmó que las posibilidades de hallarlo con vida “son prácticamente nulas” debido al tiempo transcurrido desde el incidente. Pese a ello, los equipos continúan el operativo para dar con su paradero y acompañar a la familia en este duro proceso.
La búsqueda involucra a bomberos especializados, personal técnico de vigilancia marítima y salvavidas que realizan recorridos constantes en sectores donde las embarcaciones no pueden ingresar. También se analizan mareas, corrientes y posibles puntos de deriva. “Hay un trabajo logístico muy amplio, con cada organismo aportando su experiencia”, señaló Órdenes.
Mientras tanto, en playa Cuatro Esquinas —considerada una de las más peligrosas del litoral serenense— se instaló un espacio especial para contener y acompañar psicológicamente a los allegados del joven. No es un dato menor: esa playa permanece con bandera roja gran parte del año y aún no cuenta con servicio de guardavidas, ya que la temporada estival comienza recién a mediados de diciembre.
El caso también reavivó el debate sobre la reacción inicial de las autoridades marítimas chilenas. Francisco Boldo, un trabajador de la construcción que logró rescatar a cuatro de los adolescentes, cuestionó que la Marina arribara tarde y sin el equipamiento adecuado. Su rápida intervención fue clave para salvar la vida de los demás jóvenes.
De los cinco chicos que ingresaron al mar, tres residían en Chile y dos estaban de visita desde San Juan. Alejandro, estudiante del Liceo Gabriela Mistral, continúa desaparecido. En su colegio, docentes y compañeros organizaron cadenas de oración y diversas acciones de apoyo, mientras la comunidad sanjuanina sigue con profunda preocupación un caso que mantiene movilizado al país vecino.









