El fútbol sanjuanino vuelve a estar en el centro de la escena por un nuevo caso de violencia en el deporte. El episodio ocurrió el sábado en la cancha de Atlético Trinidad, durante el encuentro ante López Peláez, correspondiente a una fecha oficial de la Liga Sanjuanina de Fútbol.
Los involucrados fueron Gustavo Naveda, jugador del conjunto local, y Matías Esterman, futbolista visitante. Según fuentes judiciales, Naveda fue detenido en el vestuario por personal policial y permanece alojado en una dependencia a la espera de la audiencia de formalización.
Desde la Justicia indicaron que, de manera provisoria, se le imputaría el delito de lesiones leves agravadas por haberse cometido en el contexto de un espectáculo deportivo, figura penal que contempla hechos de violencia ocurridos en eventos públicos.
De acuerdo con la investigación preliminar, Naveda habría propinado una trompada en pleno juego que dejó a Esterman inconsciente durante varios minutos. El futbolista de López Peláez debió recibir cinco puntos de sutura en la zona bucal y fue asistido de urgencia.
Parte médico y situación judicial
Un médico legista examinó a la víctima y concluyó que las heridas no revisten riesgo de vida y que demandarán aproximadamente 15 días de curación, motivo por el cual la calificación legal inicial sería la de lesiones leves agravadas.
En paralelo, trascendió que Naveda también fue atendido por una lesión en una de sus manos, presuntamente producto del golpe.
Además, circuló la versión de que la agresión podría haberse producido con un objeto contundente. Sin embargo, desde el ámbito judicial aclararon que esa hipótesis está bajo análisis y que no existen confirmaciones oficiales hasta el momento.
La causa es investigada por el fiscal Alejandro Mattar, titular de la UFI Genérica, quien deberá determinar la mecánica exacta del hecho y las responsabilidades penales correspondientes.









