En una mañana que pudo acabar en una tragedia fatal, la rápida y heroica reacción de un efectivo de la Policía de San Juan evitó la muerte de un hombre de 35 años que sufrió una dramática caída en un canal de riego en el departamento Angaco, quedando a merced de una corriente implacable.
El violento suceso se desencadenó durante las primeras horas de este miércoles en las inmediaciones de la zona rural de La Cañada, un sector que cuenta con una unidad operativa policial y que se convirtió en el escenario de una carrera contrarreloj por la vida.
La desesperada carrera contra la corriente
Por motivos que las autoridades todavía intentan esclarecer, el damnificado terminó cayendo al interior del cauce artificial. Superado por la potencia del agua, el hombre comenzó a ser arrastrado de manera vertiginosa mientras lanzaba alaridos desesperados pidiendo auxilio.
Los gritos rompieron la rutina del lugar y fueron captados de inmediato por un agente que se encontraba de guardia en el puesto policial:
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La reacción inmediata: Al advertir lo que sucedía, el uniformado salió corriendo de la dependencia para seguir el trayecto de la víctima por la vera del canal.
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Un recorrido desesperante: La fuerza del agua arrastrado al hombre a lo largo de entre uno y un kilómetro y medio desde el punto inicial del incidente.
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El rescate final: Tras una intensa persecución a pie por la orilla, el policía logró alcanzarlo y sacarlo a la superficie antes de que la corriente lo arrastrase más allá del cruce con las calles Divisoria y Yapeyú.
Asistencia médica y estado de salud
Una vez fuera del cauce, los efectivos comprobaron que el estado del hombre era delicado. Presentaba evidentes síntomas de hipotermia debido a las bajas temperaturas del agua, sumado a profundos cortes y lesiones en las manos, producto de sus desesperados y fallidos intentos por aferrarse a los bordes durante la deriva.
Ante la urgencia, se convocó de inmediato una ambulancia del Servicio de Emergencias 107. Los profesionales médicos le brindaron las primeras atenciones de estabilización en el lugar y evaluaban su derivación hacia un centro de mayor complejidad, barajando el traslado al Hospital Rawson o al Hospital de Albardón.
En paralelo, la fuerza de seguridad abrió una investigación formal para establecer cómo se produjo la caída y determinar si se trató de un accidente doméstico o vial, o si existieron otros factores previos que desencadenaron el peligroso episodio.
