La situación de los crianceros en Calingasta se agrava por la presencia de jaurías de perros sueltos que, en distintos puntos del departamento, han protagonizado feroces ataques contra animales de granja. El último caso se registró este martes en una finca ubicada al norte de Sorocayense, donde varios perros irrumpieron durante la madrugada y mataron a varias ovejas. El productor afectado, Luis Rojas, denunció el hecho públicamente a través de medios locales.
Según informó Radio Manantial de Calingasta, el ataque se produjo sin que nadie pudiera intervenir. A la mañana siguiente, Rojas encontró el corral devastado y varios animales muertos, en un escenario que se repite cada vez con más frecuencia en el medio rural del departamento.
Este hecho se suma a otro episodio similar ocurrido semanas atrás en Hilario, donde el productor Lucas Ibazeta denunció que una jauría mató todo su plantel ovino en la Finca San Isidro. Entre los animales muertos había hembras preñadas, un reproductor y borregos. “Nos mataron todo”, expresó en redes sociales, señalando además la escasa respuesta oficial: en la comisaría le indicaron que debía averiguar por su cuenta a quién pertenecían los perros y que no se tomarían medidas adicionales.
Más allá del fuerte impacto económico que generan estas pérdidas, la preocupación crece por el riesgo que representa la presencia de jaurías para la comunidad en general. El intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, no dudó en advertir: “Hoy fueron ovejas, pero mañana podría ser una persona”.
Carbajal sostuvo que el municipio de Calingasta ha desplegado campañas de castración, chipeo y operativos en zonas críticas como el basural, donde se ha detectado la presencia de perros abandonados. No obstante, reconoció que las acciones han sido insuficientes para controlar la situación.
“Muchos vecinos crían perros y luego los dejan en la calle. Esa falta de conciencia agrava el problema”, señaló el jefe comunal, quien pidió un trabajo conjunto entre el municipio, la policía, las autoridades ambientales provinciales y la comunidad.
Además, alertó sobre otro fenómeno que preocupa: el abandono de caballos que terminan vagando por rutas y caminos rurales, convirtiéndose en un riesgo para automovilistas. “Hace poco, tuvimos un accidente grave por esta causa”, agregó.
