Un gravísimo episodio de inseguridad y violencia urbana alteró la tranquilidad de la tarde de este lunes en plena Capital. Un trabajador informal que se ganaba la vida como limpiavidrios fue baleado a quemarropa en la vía pública por un desconocido que actuó en complicidad con el conductor de una motocicleta.
El suceso se desencadenó cerca de las 18:00, cuando la víctima —un hombre de 49 años— cumplía sus tareas habituales en la esquina de Salta y Sargento Cabral. En un determinado momento, un sujeto descendió de un motovehículo, le disparó sin mediar demasiadas palabras y escapó raudamente junto a su cómplice.
Tras el impacto de bala, que ingresó por la región izquierda de la cadera inmovilizando al operario, vecinos de la zona se acercaron de inmediato para brindarle los primeros auxilios y alertar a las líneas de emergencia. Minutos más tarde, una ambulancia del 107 arribó al lugar y derivó al herido al Hospital Rawson, donde los médicos constataron que, milagrosamente, se encuentra fuera de peligro.
Las dos hipótesis bajo la lupa de la Justicia
Desde el primer momento, las circunstancias del ataque abrieron múltiples líneas investigativas para los pesquisas policiales:
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Venganza personal: El dato más resonante aportado por el propio damnificado fue que conoce al agresor. Según su testimonio, ambos arrastran conflictos de vieja data, lo que apunta directamente hacia un presunto ajuste de cuentas.
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Guerra de paradas: La Policía no descarta que el episodio esté vinculado a la disputa laboral por el espacio público. La víctima solía desempeñarse no solo en la esquina del ataque, sino también en las inmediaciones de Salta y Falucho, donde habría protagonizado discusiones previas con otros trabajadores informales por el control de la zona.
Operativo policial y peritajes en curso
La intervención inicial estuvo a cargo del personal de la Comisaría 2ª, aunque la investigación penal quedó rápidamente centralizada en la UFI Genérica.
En paralelo, peritos de Policía Científica trabajaron de forma minuciosa en la escena del hecho en busca de rastros balísticos —como la vaina servida del proyectil— y evidencias físicas. Asimismo, los investigadores ya comenzaron a relevar cámaras de seguridad públicas y privadas de las inmediaciones para reconstruir la ruta de escape de los sospechosos y dar con el paradero de ambos.
