El gobernador Marcelo Orrego encabezó una nueva edición de la Cabalgata de la Fe a la Difunta Correa, una de las celebraciones más representativas de la provincia de San Juan. La actividad reunió a miles de jinetes provenientes de distintos puntos de Argentina y también de Chile, consolidando su carácter federal e internacional.
La cabalgata partió desde la capital sanjuanina y recorrió distintos puntos hasta llegar al santuario de la Difunta Correa, en Vallecito, en un trayecto cargado de devoción, cultura y tradición gaucha.
Una manifestación de fe y cultura popular
La Cabalgata de la Fe es una de las expresiones más importantes de la religiosidad popular argentina, donde cada año se combinan la espiritualidad con las costumbres criollas. Agrupaciones gauchas, familias y peregrinos participan de esta travesía que simboliza la identidad cultural de la región.
Durante el recorrido, los jinetes mantienen vivas las tradiciones a través de vestimentas típicas, música y costumbres que forman parte del patrimonio intangible sanjuanino.
El impacto turístico y cultural del evento
El gobernador destacó que la Cabalgata no solo tiene un profundo significado religioso, sino que también impulsa el turismo en San Juan y fortalece la economía local. Además, remarcó el trabajo conjunto de distintas áreas para garantizar la seguridad y la organización del evento.
La llegada al santuario se vivió como uno de los momentos más emotivos, donde los participantes renovaron su fe y agradecimientos a la Difunta Correa.
Un evento que crece año a año
Con cada edición, la Cabalgata de la Fe suma más participantes y se posiciona como uno de los eventos más importantes del país en su tipo. La convocatoria de jinetes de diferentes provincias y países vecinos demuestra el alcance y la relevancia de esta celebración.
Así, San Juan vuelve a consolidarse como un destino clave para el turismo religioso y cultural, donde la tradición y la fe se mantienen más vigentes que nunca.










