El brutal crimen perpetrado en el Loteo 30 de Agosto sigue sacudiendo a la opinión pública mientras la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) de Delitos Especiales profundiza las pesquisas. En paralelo a la recolección de pruebas sobre el femicidio, los peritos forenses pusieron la lupa sobre las extrañas circunstancias que rodearon el deceso del animal hallado en la escena.
Indicios de envenenamiento y moscas muertas
Durante la inspección ocular realizada en el lugar por un médico veterinario y los equipos de criminalística, se confirmó que el can no presentaba lesiones físicas visibles, cortes ni marcas de violencia, por lo que la hipótesis de un ataque directo quedó totalmente descartada.
Sin embargo, varios detalles llamaron poderosamente la atención de los investigadores:
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El animal tenía rastros de secreciones espumosas o baba alrededor de la boca.
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Se registró una inusual concentración de moscas muertas en los alrededores de su cucha y cerca del recipiente de agua que utilizaba para beber.
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Los expertos estiman que el deceso de la mascota se produjo en un intervalo temporal muy próximo al de las personas involucradas en el hecho.
Aunque la causa exacta de la muerte deberá ser confirmada de manera fehaciente mediante estudios de laboratorio toxicológico, los indicios recolectados apuntan a una presunta ingesta de veneno.
Una sustancia tóxica y el intento de suicidio del agresor
Muy cerca de donde yacían los cuerpos, los pesquisas secuestraron una sustancia peligrosa cuya composición exacta aún no fue detallada oficialmente. Los investigadores manejan la fuerte presunción de que este elemento tóxico fue el que Daniel Maldonado utilizó para intentar quitarse la vida de múltiples formas tras cometer el asesinato.
Desde la coordinación de la UFI interviniente remarcaron que el femicida intentó autoeliminarse por distintos medios, lo que explicaría la presencia de dicho veneno en el interior de la vivienda.
Una data de muerte de varios días
El trágico episodio salió a la luz en una finca de Chimbas, pero las pericias preliminares determinaron que el crimen se habría desencadenado tiempo atrás. Según las estimaciones científicas, los cuerpos llevaban en el lugar entre tres y cinco días, o incluso más, situando el momento del ataque cerca del fin de semana previo al hallazgo.
La causa, comandada por el fiscal Iván Grassi, continúa sumando medidas probatorias para esclarecer por completo cada uno de los eslabones de este aberrante episodio.
