La investigación por la muerte de Gonzalo Martín Quinteros Olmos, de 19 años, ocurrida durante la noche del lunes en una vivienda de la Villa 1° de Mayo, en Chimbas, tuvo un giro inesperado en las últimas horas.
La primera versión conocida del hecho señalaba que varios hombres encapuchados habían irrumpido en el domicilio y que uno de ellos había disparado contra el joven. Sin embargo, con el avance de la investigación, esa hipótesis habría comenzado a perder fuerza y los investigadores ahora analizan una situación completamente diferente.
Según la información vinculada a la causa, durante la mañana previa al crimen se había radicado una denuncia por extorsión y Quinteros Olmos habría recibido amenazas a través de Facebook. Ese contexto llevó inicialmente a considerar la posibilidad de un ataque externo.
Además, de acuerdo con los datos aportados a la investigación, algunas de las personas que se encontraban en el domicilio habrían estado armadas ante el temor de que las amenazas terminaran concretándose.
El punto de quiebre se produjo luego de las pericias forenses y el resultado de la autopsia, que aportaron información sobre la mecánica del disparo. La trayectoria del proyectil y otros elementos analizados no coincidirían con la primera versión brindada sobre el ataque.
A partir de esos resultados, los investigadores volvieron a entrevistar a las personas que se encontraban en el lugar. Fue entonces cuando surgieron nuevos elementos que llevaron la pesquisa hacia una persona que ya estaba dentro de la vivienda al momento del hecho: una adolescente de 16 años.
La menor quedó bajo investigación como presunta autora del disparo que terminó con la vida de Quinteros Olmos. No obstante, la Justicia todavía debe determinar con precisión cómo ocurrió la secuencia y, especialmente, si se trató de una acción intencional o de un hecho accidental.
De hecho, desde la Justicia señalaron de manera preliminar que, en teoría, el disparo “se le escapó”, aunque esa hipótesis todavía debe ser corroborada mediante las pericias y las restantes medidas investigativas.
Por tratarse de una adolescente de 16 años, la Justicia de Menores tomó intervención en el caso. El juez Jorge Toro será quien continúe con las actuaciones correspondientes y determine la situación de la menor dentro del expediente.
