El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) comenzó a aplicar una nueva metodología para calcular la inflación en Argentina, con el objetivo de modernizar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y ajustarlo a los hábitos de consumo actuales de los hogares.
El cambio apunta a lograr una medición más precisa y representativa, sin alterar la comparabilidad de las series históricas, lo que permitirá seguir analizando la evolución mensual y anual de los precios.
¿Cuáles son las principales modificaciones?
Entre los puntos más relevantes del nuevo esquema se destacan:
El IPC pasa a basarse en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, dejando atrás referencias más antiguas.
Se adopta la clasificación internacional COICOP 2018, que amplía las divisiones de consumo y alinea la medición con estándares internacionales.
Se realiza una reponderación de la canasta de bienes y servicios, incorporando con mayor peso rubros que hoy tienen mayor impacto en el bolsillo, como transporte, comunicaciones y servicios.
Aumenta la cantidad de precios relevados, pasando de unos 320 mil a cerca de 500 mil registros mensuales, con mayor uso de herramientas digitales.
Desde el organismo indicaron que estos cambios buscan que el índice refleje de manera más fiel el costo de vida real de los argentinos.
¿Desde cuándo rige el nuevo método?
Si bien la nueva metodología ya está en vigencia, el dato de inflación de diciembre se calculará aún con el esquema anterior. El primer IPC medido con el nuevo sistema será el correspondiente a enero, que se difundirá en febrero.
Según explicaron fuentes oficiales, el cambio no debería generar saltos abruptos en los índices, sino mejorar la calidad estadística y la transparencia de la medición.
La actualización del IPC marca un paso clave en las estadísticas oficiales, en un contexto donde la inflación sigue siendo uno de los principales temas de preocupación económica en el país.








