Aunque la inflación parece tomarse un respiro, llenar el carrito del supermercado sigue siendo un desafío para la mayoría de los argentinos. Con servicios en alza y salarios que no acompañan, los hogares se ven obligados a ajustar cada gasto para cubrir lo esencial.
Según un informe de la consultora Analytica, la Patagonia encabeza el ranking de las regiones más caras del país: el costo promedio de la canasta básica en septiembre alcanzó los $800.594, con Chubut ($790.224), Río Negro ($782.517), Neuquén ($777.616) y Tierra del Fuego ($776.522) pisándole los talones.
En contraste, las provincias del NEA muestran los valores más bajos: Corrientes ($737.440), Formosa ($735.817) y Misiones ($732.793). Sin embargo, el poder adquisitivo en esas zonas es mucho menor, lo que agrava el impacto sobre los bolsillos. En promedio, la canasta básica representa el 29,6% del ingreso de dos salarios en el norte, frente al 15,5% en el sur.
Las mayores subas del mes se registraron en Río Negro (+3,3%), Neuquén (+2,96%) y Corrientes (+2,94%), mientras que Tucumán, La Rioja y Salta mostraron incrementos más moderados, cercanos al 1,4%.
Entre los productos que más presionaron al alza se destacan el aceite de girasol, con aumentos de hasta el 9%, y el azúcar, con subas del 1% al 8,6% según la provincia. La excepción fue Mendoza, donde se registró una baja del 5,4%.
Desde Analytica explicaron que las diferencias regionales responden a factores como costos logísticos, nivel salarial y carga impositiva. Aun así, el estudio advierte que, aunque la inflación mensual siga desacelerándose, el alivio todavía no llega a las góndolas: llenar el changuito sigue siendo una de las pruebas más duras del mes para los argentinos.
