A partir de agosto, jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones sociales recibirán un incremento del 1,62% en sus haberes, correspondiente a la inflación de junio medida por el INDEC. Este ajuste se realiza bajo la nueva fórmula de movilidad implementada por el Gobierno, que busca evitar que los ingresos queden rezagados frente a la inflación.
Aunque aún falta la confirmación oficial de ANSES, se estima que el haber mínimo pasará de $309.294,79 a alrededor de $314.305 en bruto. En caso de que el Ejecutivo decida otorgar nuevamente un bono extraordinario —como lo hizo en meses anteriores—, el monto total podría llegar a los $384.305. Cabe aclarar que este bono no se ajusta por inflación y su continuidad se define mes a mes.
El haber máximo de los jubilados también se incrementará, pasando de $2.081.261,17 a $2.114.978. Por su parte, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que representa el 80% del haber mínimo, alcanzará los $251.444, o bien $321.444 si se incluye el bono adicional.
Las asignaciones familiares también sufrirán actualizaciones. La Asignación Universal por Hijo (AUH) y la asignación por hijo de trabajadores formales subirán a $112.919,95 para menores y a $367.687,47 en el caso de hijos con discapacidad.
Sin embargo, el panorama no está exento de tensiones. El Senado aprobó recientemente un proyecto que contempla un aumento adicional del 7,2% en los haberes y el pago de un bono de $110.000 para jubilados. No obstante, el presidente Javier Milei ya anunció que vetará la iniciativa, argumentando que su implementación afectaría el objetivo de mantener el superávit fiscal.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el bono tendría un costo fiscal equivalente al 0,26% del PBI, mientras que el aumento del 7,2% implicaría un gasto de entre 0,20% y 0,42% del PBI en los años 2025 y 2026, respectivamente. El Congreso podría intentar insistir con la norma, lo que abriría la posibilidad de un conflicto judicial.
Por otro lado, se prorrogó por dos años la vigencia de la moratoria previsional, que permite a quienes no alcanzaron los 30 años de aportes completar el período necesario para acceder a una jubilación. Esta medida había vencido en marzo, y desde la oposición advierten que, sin ella, siete de cada diez personas quedarían excluidas del sistema previsional.
En resumen, agosto traerá un incremento moderado en los haberes, aunque el debate por los bonos, los vetos presidenciales y las políticas previsionales sigue generando tensión en el escenario político.
