A través de la Resolución 5/2025 publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional oficializó una suba del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), que pasará a ser de $317.800 a partir del 1° de julio, y alcanzará los $322.000 en agosto de 2025.
La medida fue adoptada de manera unilateral por el Ejecutivo, ante la falta de acuerdo entre representantes empresariales, sindicales y del Gobierno en el marco del Consejo del Salario. De esta forma, la Casa Rosada definió los nuevos valores con el objetivo de actualizar un ingreso clave para los trabajadores con salarios más bajos.
El SMVM también impacta en la determinación de montos de programas sociales, asignaciones y beneficios previsionales. Sin embargo, los jubilados sin acceso a moratorias no verán modificaciones inmediatas en sus haberes, dado que el nuevo monto aún no supera el haber mínimo vigente.
Por otro lado, la prestación por desempleo se ajustará de acuerdo con el nuevo piso salarial, dado que se calcula entre el 50% y el 100% del SMVM. Las Becas Progresar también se verán afectadas, ya que el ingreso familiar máximo para acceder al beneficio se actualiza en función de este salario.
En términos reales, el nuevo monto del salario mínimo apenas alcanza a cubrir el 37% de la canasta básica total, que según el INDEC ascendió a $850.000 en mayo. Esta diferencia refleja la creciente distancia entre el salario mínimo y el costo de vida.
El esquema de aumentos definidos para este año es el siguiente:
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Abril: $302.600
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Mayo: $308.200
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Junio: $313.400
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Julio: $317.800
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Agosto: $322.000
Cada uno con su correspondiente valor por hora, también detallado en la normativa oficial.
En paralelo, el gobierno de Javier Milei mantiene congeladas algunas actualizaciones en prestaciones sociales, lo que generó críticas por parte de sindicatos y organizaciones sociales. Desde esos sectores señalan que el aumento del salario mínimo resulta insuficiente frente a la inflación y no permite cubrir las necesidades básicas.
Este nuevo SMVM será tomado como referencia en las futuras negociaciones salariales, aunque diversos analistas advierten que, sin una actualización sostenida acorde al ritmo inflacionario, podrían profundizarse los conflictos laborales y sociales en los próximos meses
