La pobreza infantil en Argentina vuelve a encender las alarmas tras un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA), que advierte que casi 6 de cada 10 niños y adolescentes viven en condiciones de pobreza y que un 30% no accede a una alimentación adecuada de forma regular.
El relevamiento, elaborado a partir de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), muestra que la problemática sigue siendo crítica, a pesar de algunas variaciones en los indicadores en los últimos años. La situación afecta de manera directa a millones de menores, especialmente en los sectores más vulnerables.
Uno de los puntos más sensibles es la inseguridad alimentaria, ya que una proporción significativa de chicos no logra cubrir sus necesidades básicas de alimentación, lo que impacta de lleno en su desarrollo físico y cognitivo.
En ese contexto, el informe también advierte sobre los niveles de indigencia infantil, que reflejan situaciones extremas donde los ingresos familiares no alcanzan siquiera para cubrir una canasta básica alimentaria.
Especialistas señalan que, más allá de los cambios coyunturales, persisten desigualdades estructurales que condicionan el acceso a derechos esenciales como la salud, la educación y la alimentación, profundizando la exclusión social.
El documento vuelve a poner el foco en la urgencia de implementar políticas públicas integrales que atiendan la situación de la infancia, uno de los grupos más afectados por la crisis económica en el país.
