En medio de la presión por los precios, el Gobierno nacional avanza con una medida para contener el aumento de las naftas: analiza incrementar el porcentaje de bioetanol en la mezcla de combustibles que se comercializan en todo el país.
La iniciativa apunta a reducir costos de producción y evitar que los incrementos internacionales del petróleo impacten de lleno en el bolsillo de los consumidores.
Qué cambia con el bioetanol en las naftas
Actualmente, las naftas incluyen un corte obligatorio con bioetanol, un componente elaborado a partir de caña de azúcar y maíz. La propuesta oficial busca elevar ese porcentaje, lo que permitiría generar una mezcla más económica.
El bioetanol es considerado un insumo estratégico porque, además de ser más accesible, mejora el nivel de octanaje del combustible.
Objetivo: contener los precios en surtidor
El principal objetivo de la medida es frenar nuevas subas en las estaciones de servicio, en un contexto donde los combustibles tienen un impacto directo en la inflación y los costos de transporte.
Al incorporar mayor proporción de biocombustibles, el Gobierno también busca reducir la dependencia de importaciones y cuidar las reservas.
Tensión y debate en el sector
La propuesta se da en medio de discusiones entre distintos actores del sector energético. Mientras algunas provincias productoras impulsan un mayor corte de bioetanol, otros sectores plantean la necesidad de mantener un equilibrio para evitar distorsiones en el mercado.
No se descarta que el porcentaje pueda subir gradualmente, en línea con propuestas que sugieren llevarlo por encima del nivel actual.
Impacto en la economía
La decisión forma parte de un paquete de medidas orientadas a estabilizar los precios y reducir el impacto de los combustibles en la economía diaria.
De avanzar, el aumento del bioetanol podría convertirse en una herramienta clave para moderar el precio de la nafta y avanzar hacia un esquema energético con mayor presencia de biocombustibles.









