La recta final de Gran Hermano Generación Dorada quedó envuelta en una fuerte polémica luego de que comenzaran a circular versiones sobre supuestos arreglos para favorecer a determinados participantes. Frente a la repercusión de los rumores, Santiago del Moro decidió romper el silencio y respondió con dureza.
El conductor del reality utilizó sus redes sociales para desmentir categóricamente las acusaciones que apuntaban a un supuesto favoritismo dentro del programa. Las versiones aseguraban que algunos concursantes tendrían asegurado un lugar privilegiado en la competencia e incluso que el ganador ya estaría definido.
El rumor que desató el escándalo
La controversia comenzó cuando en un programa de streaming se difundió un mensaje atribuido a una persona presuntamente vinculada a la producción. En ese texto se afirmaba que Manu Ibero sería el futuro ganador del reality y que Andrea del Boca tendría garantizada su llegada a las instancias decisivas del certamen.
La información se viralizó rápidamente en redes sociales y generó una ola de comentarios entre los seguidores del programa, que comenzaron a cuestionar la transparencia del juego.
La contundente respuesta de Del Moro
Ante la magnitud que tomó la polémica, Del Moro decidió intervenir públicamente. A través de su cuenta oficial, calificó las versiones como una “mentira” y un “delirio”, rechazando cualquier posibilidad de que existan acuerdos o beneficios especiales para determinados participantes.
Además, explicó que su intención al responder fue evitar que los rumores afectaran a quienes permanecen dentro de la casa y no tienen la posibilidad de defenderse públicamente.
Gran Hermano, otra vez en el centro de las críticas
No es la primera vez que Gran Hermano enfrenta cuestionamientos por parte de los fanáticos. A lo largo de la temporada, distintas decisiones de la producción y cambios en la dinámica del juego generaron debates en redes sociales y alimentaron teorías sobre posibles favoritismos.
Sin embargo, desde la conducción del programa volvieron a remarcar que el reality se desarrolla bajo reglas establecidas y que las acusaciones difundidas carecen de pruebas. Con su descargo, Santiago del Moro intentó poner fin a una controversia que volvió a instalar dudas en uno de los programas más vistos de la televisión argentina.
