Una causa por presunto abuso sexual que ya era grave dio un giro aún más delicado en las últimas horas. Tras la realización de una entrevista videograbada a la víctima —medida dispuesta por la UFI ANIVI— la Fiscalía solicitó ampliar la imputación y avanzar también contra la madre de la menor.
En un primer momento, la investigación estaba centrada en un hombre identificado como G.R.T., pareja de la madre de la adolescente, quien había sido señalado por abuso sexual simple. Sin embargo, ante las sospechas de que los hechos podían ser de mayor gravedad, el fiscal pidió la realización de una entrevista en Cámara Gesell, herramienta clave en este tipo de procesos para preservar el testimonio de menores de edad.
El relato de la adolescente fue determinante. Según trascendió en la audiencia, la joven manifestó que fue obligada a mantener relaciones con el imputado y que su propia madre habría tenido participación en la situación. A partir de esa declaración, la Fiscalía solicitó ampliar el objeto de la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
El juez de Garantías, Maximiliano Eugenio Barbera, resolvió imputar a G.R.T. por el delito de abuso sexual con acceso carnal y a C.A.B., madre de la menor, por cooperación en el abuso sexual con acceso carnal, conforme al artículo 133 del Código Penal. Ambos llegaron en libertad a la audiencia y fueron formalmente anoticiados de la nueva acusación.
Si bien la Fiscalía no requirió medidas coercitivas de máxima gravedad, el magistrado dispuso prisión domiciliaria para la mujer y la exclusión del hogar para el hombre, además de la prohibición de acercamiento a la víctima.
La denuncia original había sido radicada el 8 de octubre de 2025 por una docente de la menor, quien acudió a la UFI ANIVI tras escuchar el relato de su alumna, de 13 años.
