Este miércoles comenzó en San Juan el juicio oral contra Ricardo Rodríguez, un policía acusado de matar a balazos al camionero riojano Federico Gastón Orihuela, de 37 años. El hecho ocurrió el 9 de febrero de 2024, tras una persecución sobre Ruta 510, en Valle Fértil. Según la acusación, el uniformado efectuó al menos 16 disparos contra el camión, ocho de los cuales impactaron en la víctima, causándole la muerte. El imputado podría enfrentar una condena de prisión perpetua.
El proceso judicial, que generó fuerte repercusión en San Juan y La Rioja, está a cargo de los fiscales Iván Grassi y Francisco Pizarro. Ambos sostienen que no había indicios de que Orihuela estuviera vinculado al narcotráfico ni portara armas, y que su único antecedente judicial era por una causa de violencia de género.
De acuerdo al informe fiscal, la persecución comenzó cuando el camionero no se detuvo en un control vehicular en San Agustín, durante el desarrollo del evento Safari tras las Sierras. Tras recorrer unos 20 kilómetros, el operativo terminó con el camión acribillado y Orihuela sin vida.
Rodríguez, único policía imputado, afirmó en su declaración que actuó en defensa propia y de sus compañeros. Aseguró que el camión realizaba maniobras peligrosas que ponían en riesgo la vida de terceros y que su intención era detener al conductor, no matarlo. Justificó su accionar señalando que Orihuela intentaba evadir un control y, por tanto, estaba cometiendo un delito.
Los otros dos policías que iban en el patrullero serán citados como testigos. Por ahora, la responsabilidad penal recae exclusivamente sobre Rodríguez. El juicio recién comienza, pero ya se perfila como uno de los casos más complejos y controversiales en los últimos años dentro de la provincia.
