Un caso que estremece por su nivel de crueldad y aprovechamiento. Amelia Irene Bravo, una mujer de Caucete, fue detenida y seguirá presa acusada de haber estafado por más de 6.500.000 pesos a un matrimonio vulnerable: él, un anciano con ambas piernas amputadas; ella, una abuela con diagnóstico de demencia senil.
El hecho fue denunciado por la directora del Hogar de Ancianos Eva Duarte de Perón, en Rivadavia, donde ambos adultos mayores están internados. A pesar de que el abuelo cobra $350.000 y su esposa otros $300.000 por mes, la acusada –que era su apoderada– solo les daba $5.000 mensuales para sus gastos.
La investigación, a cargo de la Unidad Fiscal de Delitos Informáticos y Estafas, reveló que Bravo transfería dinero a su cuenta personal, realizaba consumos con sus tarjetas y hasta sacó préstamos a nombre de los ancianos. En total, habría transferido $2.594.000 a su cuenta y gestionado créditos por $4.000.000, además de gastos y posibles retiros de un plazo fijo que tenía el abuelo.
La situación se agravó cuando durante su detención, en su casa de Villa Independencia, encontraron una tumbera (arma de fabricación casera), por lo que además enfrenta una segunda causa por tenencia ilegal de arma de fuego.
Los fiscales Nicolás Zapata y Maximiliano Yanzón, bajo la dirección de Eduardo Gallastegui, solicitaron prisión preventiva, ya que consideran que la mujer se aprovechó de la fragilidad física y mental del matrimonio. A pesar de la oposición de los abogados defensores, la jueza Celia Maldonado hizo lugar al pedido y ordenó 30 días de prisión preventiva, que la mujer cumplirá en la Comisaría 37ª de Caucete.
