El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes una pausa de cinco días en los ataques militares contra la infraestructura energética de Irán, en lo que representa la primera señal concreta de distensión en el conflicto.
El mandatario calificó como “muy buenas y productivas” las conversaciones mantenidas con Teherán, y aseguró que están orientadas a lograr una “resolución completa y total” de la crisis que mantiene en vilo a Medio Oriente.
Tensión previa y amenazas cruzadas
El anuncio marca un giro significativo luego de días de máxima tensión. Donald Trump había lanzado un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní había advertido sobre posibles ataques a infraestructuras eléctricas vinculadas a bases estadounidenses, mientras que autoridades iraníes amenazaron con minar el Golfo Pérsico ante cualquier ofensiva en sus costas.
Fuerte impacto en los mercados
El anuncio de la pausa tuvo un efecto inmediato en la economía global. Los precios del petróleo se desplomaron más de un 14%, reflejando el alivio de los mercados ante una posible desescalada del conflicto.
El crudo Brent cayó hasta los 96 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se ubicó en 84,37 dólares.
Además, las principales bolsas europeas, que registraban pérdidas superiores al 2% durante la jornada, lograron revertir la tendencia y pasaron a terreno positivo hacia las 11:30 GMT.
Una crisis que sacude al mundo
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, ya dejó más de 2.000 muertos y generó una fuerte preocupación global.
La Agencia Internacional de Energía había calificado la situación como la peor crisis energética mundial en décadas, debido al impacto en el suministro y los precios del crudo.
Expectativa por una posible negociación
La pausa anunciada por Donald Trump abre una ventana para la diplomacia y genera expectativas sobre un posible acuerdo que permita frenar la escalada.
Sin embargo, el escenario sigue siendo incierto y la comunidad internacional mantiene la atención puesta en los próximos movimientos de Estados Unidos e Irán en un conflicto con impacto global.
