jueves 16 de agosto de 2018 - Edición Nº309
Diario El Sol de San Juan » Sociedad » 8 feb 2018

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Casi muere por hacerse sonar todo el tiempo los dedos

Así quedó su brazo luego de que desarrolló una fascitis necrosante que comenzó a devorarlo por dentro.


Después de una larga jornada de trabajo, algunos tienen la costumbre de hacerse sonar los nudillos. Sin embargo, el exceso de esta costumbre casi le cuesta la vida a Antoine Bolyston. El hombre de 31 años estaba trabajando, cuando crujió sus dedos y se abrió una herida, lo que generó una consecuencia fatal.

Su hábito de hacerse sonar los nudillos desencadenó una infección: “Cuando llegué, mi mano derecha había empezado a oscurecerse y a hincharse”, y a las pocas horas los médicos le comunicaron que tenía bacterias mortales que le devoraban por dentro. 

La fascitis necrosante, llamada también por los médicos ‘infección devoradora de carne’, es una infección bacteriana grave de la piel que se propaga rápidamente y destruye los tejidos blandos del cuerpo.

“Pensé que las bacterias carnívoras era algo que le pasaba a la gente en las películas, y no por crujir demasiado sus nudillos. Lo hacía frecuentemente y no pensaba en nada de eso, pero ahora voy a vivir para arrepentirme de ello“, confesó.

La infección se había extendido a través de su mano casi hasta el codo. “Los médicos me advirtieron que podía perder la mano, pero si hubiera esperado mucho más podría haber perdido todo el brazo o incluso haber muerto”, explicó Boylston.

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