Conmoción: nena de 3 años murió tras ser infestada de piojos

La Policía confirmó que la nena había estado sin tratamiento para los piojos durante el último tiempo.

Una pareja fue condenada a 4 años de prisión luego de declararse culpable por la muerte de su hija de 3 años, quien falleció tras padecer una grave infestación de piojos, anemia severa y un prolongado cuadro de abandono. El caso ocurrió en el Estado de Nueva York (noreste de Estados Unidos) y generó una fuerte conmoción por las condiciones en las que vivía la menor.

La víctima, Joycelynn Ann Dylewski, fue trasladada de urgencia a un hospital en febrero pasado después de que los servicios de emergencia acudieran a la vivienda familiar tras recibir un llamado porque la nena había dejado de respirar. Poco después, los médicos confirmaron su fallecimiento.

La investigación de la Oficina del Sheriff del Condado de Saratoga determinó que la pequeña sufría una infestación extrema de piojos que habría permanecido sin tratamiento durante semanas o incluso meses. Según los investigadores, esa situación derivó en una anemia severa que terminó provocando daños en el corazón y otros órganos. Además, las autoridades comprobaron que Joycelynn no había recibido atención médica durante los diez meses previos a su muerte.

Durante la inspección de la vivienda, los agentes describieron un escenario de extrema precariedad. Según consta en la investigación, encontraron basura y escombros acumulados de pared a pared, mientras que la propiedad fue posteriormente declarada inhabitable.

Los investigadores también señalaron que la niña presentaba un grave deterioro en su salud bucal y que incluso hallaron insectos sobre su rostro y cuero cabelludo al momento de la intervención. Otro de los elementos incorporados a la causa fue que la menor había recibido clonidina, un medicamento utilizado para tratar la hipertensión arterial, pese a que no contaba con una prescripción médica.

Sus padres, Matthew Dylewski, de 34 años, y Samantha Dylewski, de 33, se declararon culpables de homicidio por negligencia criminal y recibieron la pena máxima prevista para ese delito: 4 años de prisión. Durante la audiencia, el juez James Davis cuestionó duramente la conducta de ambos. “Usted fracasó como padre. Su única responsabilidad era mantenerla a salvo”, expresó el magistrado al dictar sentencia.

La investigación concluyó que la muerte de la menor fue consecuencia de una combinación de factores derivados de una negligencia prolongada y evitable.

La pareja también tenía otros cuatro hijos, con quienes tendrá prohibido mantener cualquier tipo de contacto hasta el año 2038, según dispuso la Justicia. Durante la audiencia, ambos manifestaron arrepentimiento. El padre aseguró que desearía haber muerto en lugar de su hija, mientras que la madre reconoció que había fallado en su deber de protegerla. Sin embargo, el juez sostuvo que el sufrimiento de la menor se extendió durante un largo período y que las condiciones en las que vivía eran incompatibles con el cuidado que requiere cualquier niño.

Salir de la versión móvil