El presidente Javier Milei se refirió al último dato del INDEC y reconoció que la inflación de marzo, que alcanzó el 3,4%, representa un resultado negativo: “El dato es malo”, afirmó.
El índice, que elevó el acumulado interanual al 32,6%, encendió alertas sobre la evolución de los precios y su impacto en el bolsillo de los argentinos.
Inflación en Argentina: reconocimiento y explicación oficial
Pese a la autocrítica, Milei sostuvo que el número responde a factores transitorios y defendió las medidas económicas implementadas por su gestión. En ese sentido, aseguró que el proceso de desinflación continúa, aunque con fluctuaciones en el corto plazo.
Desde el Gobierno explicaron que la suba estuvo influida por:
- Aumentos en combustibles y tarifas
- Factores estacionales, como el inicio del ciclo lectivo
- Variaciones en precios internacionales
El plan económico y las expectativas
El mandatario remarcó que la estrategia oficial se basa en el orden fiscal y la estabilidad monetaria, pilares que, según indicó, permitirán reducir la inflación de manera sostenida.
En esa línea, se mostró confiado en que en los próximos meses se verá una desaceleración en el ritmo de aumento de precios, aunque reconoció que pueden presentarse “altibajos” en el camino.
Preocupación por el impacto en el bolsillo
El dato de marzo generó preocupación tanto en el ámbito económico como social, debido a su impacto en el poder adquisitivo y el consumo.
Mientras tanto, analistas advierten que la evolución de la inflación dependerá de variables clave como el tipo de cambio, los ajustes tarifarios y el contexto internacional.
En este escenario, las declaraciones de Milei reflejan un equilibrio entre el reconocimiento de un dato negativo y la apuesta del Gobierno a sostener su plan para bajar la inflación en Argentina.
