El peronismo de San Juan atraviesa una transformación profunda. Los tiempos han cambiado y, con ellos, las figuras que encarnan la renovación. En este nuevo mapa político, Fabián Gramajo y Carlos Munizaga se consolidan como los jefes territoriales de los distritos más importantes de la provincia, pero también como la cara visible del recambio generacional.
Este vínculo quedó expuesto en el reciente encuentro entre ambos dirigentes en Rawson, donde Munizaga recibió a Gramajo con honores y le dio un espaldarazo clave en plena etapa de definiciones para las candidaturas a diputados nacionales. Lo significativo no es solo el respaldo, sino la forma en que se dio: no fue Gramajo quien comunicó la reunión en sus redes, sino Munizaga, quien destacó la visita con un mensaje directo.
“Escuchar, estar presentes y aprender de la experiencia son claves para crecer juntos. Recibimos con mucho gusto a Fabián Gramajo, quien visitó nuestro departamento, acercándose a los vecinos y compartiendo una importante actividad de salud en nuestra plaza departamental. Su paso al frente del municipio hermano de Chimbas nos permite intercambiar ideas para mejorar el bienestar de nuestros vecinos y fortalecer el compromiso con nuestra gente
.”
Este gesto no solo refuerza la figura de Gramajo, sino que marca una hermandad política entre ambos dirigentes y, por extensión, entre los territorios que gobiernan. Chimbas y Rawson han sido históricamente la base electoral clave para cualquier elección en San Juan. Si un candidato logra consolidarse en estos dos distritos, tiene garantizado un piso electoral sólido.
En el lado opuesto, parece quedar un modelo que cayó en desgracia: el de Sergio Uñac y Cristian Andino. Juntos, fueron los protagonistas de un peronismo que lo tuvo todo, pero que perdió el poder que ostentaba desde 2003. Su tiempo parece haber quedado atrás, y la nueva generación, encabezada por Gramajo y Munizaga, avanza con otra forma de hacer política: más cercana, territorial y con los pies en la gestión.
La construcción de este nuevo liderazgo no es casualidad ni improvisación. Se trata de una apuesta estratégica con un mensaje claro: el futuro del peronismo no está en el pasado, sino en quienes entienden que el poder no se hereda, sino que se construye con gestión, territorio y respaldo popular. Y en ese camino, Fabián Gramajo ha recibido en Rawson una señal más que importante de que está listo para dar el próximo paso.