Un violento episodio de inseguridad sacudió al departamento Rawson durante el comienzo de la semana. Un comerciante de 44 años vivió una auténtica pesadilla dentro de su propia casa al ser sorprendido por dos asaltantes con el rostro cubierto, quienes lo agredieron físicamente, lo dejaron inmovilizado y ejecutaron un saqueo millonario antes de darse a la fuga.
Ataque nocturno y extrema violencia
El dramático atraco ocurrió en las primeras horas del lunes en un inmueble ubicado en la Villa Lerga. La víctima fue identificada como José Ángel Cuenca, un ciudadano de nacionalidad ecuatoriana dedicado a la venta de muebles.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, los malvivientes accedieron al predio tras saltar un muro perimetral posterior de casi dos metros de altura. Acto seguido, violentaron una ventana de la cocina para ganar el interior de la finca sin ser detectados.
Una vez adentro, acorralaron al damnificado y lo redujeron a golpes. Sin darle margen de reacción, le ataron pies y manos utilizando el cable de un cargador y le cubrieron la cabeza con una manta para anular completamente su visión e impedir que pidiera auxilio.
Millonarias pérdidas y huida
Con el dueño de casa fuera de combate, los ladrones registraron metódicamente las instalaciones hasta apoderarse de un abultado botín. Entre lo sustraído figuran USD 21.000 en efectivo, $8.000 pesos argentinos, una motocicleta Yamaha de 150 cc de color azul, dos teléfonos celulares, una netbook, una consola controladora de sonido y diversos perfumes.
Una vez consumado el robo y tras la retirada de los agresores, Cuenca consiguió zafarse de sus ataduras por sus propios medios para alertar a las autoridades. A pesar del castigo físico recibido, no requirió ser derivado a un hospital.
La hipótesis de una “entrega”
Las actuaciones correspondientes quedaron radicadas en la Comisaría 3ª. La causa se encuentra bajo la tutela del fiscal Juan Manuel Gálvez, de la UFI Delitos contra la Propiedad, trabajando a la par de la Brigada de Investigaciones Sur.
Uno de los aspectos centrales que concentran la atención de los peritos es la certeza con la que actuaron los encapuchados. Debido al conocimiento de la abultada suma en moneda extranjera que albergaba el inmueble, la hipótesis principal apunta a que los ejecutores contaron con información privilegiada aportada por un tercero.
