Cómo hacer unos exquisitos rolls de queso

Los rolls de queso son una opción deliciosa para compartir en la merienda o como tentempié en cualquier momento del día.

Pocas cosas conquistan tanto como el olor a pan recién horneado y el queso derretido, y los rolls de queso son la combinación perfecta de ambas sensaciones. Con esta receta tendrás un éxito asegurado, ya que vas a lograr que queden tiernos, dorados y muy sabrosos.

Estos pancitos se pueden disfrutar tanto fríos como calientes, y son ideales para acompañar unos mates o incluso para sumar a una picada. Además, la preparación de la receta no requiere experiencia previa: con un poco de paciencia para el levado y una buena mezcla de quesos, se obtienen unos pancitos irresistibles que se desarman en la boca.

Receta para preparar unos deliciosos rolls de queso

Ingredientes para la masa

Para el relleno

 Los rolls de queso se pueden disfrutar con unos ricos mates o incluso como tentempié en una picada.

Paso a paso de los rolls de queso

  1. Activar la levadura: en un recipiente, disolver la levadura con un poco de agua tibia y el azúcar. Dejar reposar unos 10 minutos hasta que espume.
  2. Formar la masa: en un bol grande, colocar la harina y la sal. Hacer un hueco en el centro y agregar la levadura activada, la leche, la manteca y el resto del agua tibia de a poco. Mezclar hasta obtener una masa suave y homogénea.
  3. Amasar y leudar: amasar sobre una superficie limpia durante 10 minutos. Luego cubrir con un paño y dejar reposar 40 a 60 minutos, hasta que duplique su tamaño.
  4. Armar los rolls: estirar la masa en forma rectangular, pincelar con manteca derretida y cubrir con el queso rallado. Si se desea, espolvorear orégano o ajo en polvo. Enrollar la masa desde uno de los lados más largos, formando un cilindro.
  5. Cortar y hornear: cortar en rodajas de unos 3 centímetros de espesor y acomodarlas en una bandeja enmantecada o con papel manteca, dejando espacio entre cada una. Dejar reposar 15 minutos más.
  6. Llevar al horno precalentado a 180 grados y hornear durante 25 a 30 minutos, hasta que estén dorados.

Se pueden disfrutar tibios, cuando el queso aún está fundido, o a temperatura ambiente. Conservan su textura por varios días si se guardan en un recipiente hermético.

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