Cuando el fin de semana se acerca, la cocina se transforma en el mejor plan para compartir. Preparar algo dulce casero tiene ese encanto de lo simple: el aroma del horno, la masa que se infla y el sonido crujiente al primer bocado. Nada mejor que una bandeja dorada para acompañar la charla y el mate.
Si lo que buscás es un clásico fácil de hacer y que nunca falla, estos cañoncitos hojaldrados son la opción ideal. Con pocos ingredientes y la mínima paciencia, logran ese resultado digno de confitería que enamora a cualquiera y convierte una tarde común en un momento especial.
Ingredientes para 18–24 cañoncitos
La base de las facturas
- 2 tapas hojaldradas para pascualina (rectangulares; si son redondas, ver tip de corte)
- 400–500 g de dulce de leche repostero
- 1 huevo batido (para dorar)
- 2 cucharadas de azúcar (opcional, para espolvorear)
- Azúcar impalpable para terminar (opcional)
Para el almíbar brillante (opcional):
- 60 ml de agua
- 60 g de azúcar
Herramientas que necesitan para dar forma:
- Conos de metal para cañoncitos o caseros de aluminio
- Pincel
- Manga con boquilla

Paso a paso bien detallado
1- Preparar los conos:
- Si no tenés moldes, hacé conos firmes con papel aluminio (2–3 capas), bien cerrados en la punta.
- Engrasalos apenas.
2- Estirar y cortar:
- Desenrollá la tapa hojaldrada fría. Si es redonda, recortá bordes para formar un rectángulo.
- Cortá tiras de 2 cm de ancho. Mantené la masa fría.
3- Enrollar:
- Empezá desde la punta del cono y solapá cada vuelta 5–7 mm para que no se abran. No aprietes demasiado.
- Terminá sellando con un toque de huevo.
4- Pintar y azucarar:
- Colocá los conos sobre placa con papel manteca, pintá con huevo batido y, si te gusta, espolvoreá azúcar para un dorado caramelizado.
5- Hornear:
- Llevalos a horno fuerte 200–210 °C (precalentado) por 12–16 minutos hasta verlos bien dorados y crocantes.
6- Enfriar y desmoldar:
- Dejá reposar 2–3 min, girá suavemente los moldes y retiralos. Apoyá los cañoncitos en rejilla.
7- Almíbar (opcional):
- Pincelá apenas cuando estén tibios para brillo y crocante.
8- Rellenar:
- Con dulce de leche repostero en manga, rellená de ambos extremos hasta que haga “tope”.
9- Terminar:
- Espolvoreá azúcar impalpable o bañá puntas con chocolate fundido. Serví al momento.
Tips para que queden dignos de panadería
- Masa fría, horno caliente: guardá las tiras 5–10 min en heladera antes de hornear.
- Solape parejo: si no se solapan, se abren en el horno.
- Rejilla sí o sí: evita que “suden” y pierdan crocante.
- Relleno repostero: el común se escurre; el repostero mantiene forma.
- Azúcar granulado + huevo: dorado más parejo y crocante extra.
- Para avanzar trabajo: horneá cascos y rellená justo antes de servir (se conservan 24–36 h en lata hermética).
- Conos caseros firmes: hacé 2–3 capas de aluminio; la punta cerrada ayuda a desenmoldar.
Variantes de relleno más allá del clásico dulce de leche
- Pastelera de vainilla o diplomata: 70% pastelera + 30% chantilly
- Ganache de chocolate negro o con leche
- Crema de avellanas tipo gianduia
- Lemon curd (toque ácido que corta lo dulce)
- Mousse de café o chantilly con espresso
- Crema de maní con hilos de chocolate
- Dulce de leche + coco (rebozar bordes en coco rallado)
- Pastelera de pistacho o crema ricota endulzada con ralladura de limón