Si hay un panificado que genera toda la pasión culinaria, es este manjar que promete ser la combinación perfecta entre la suavidad y la crocantez, algo así como el verdadero yin y el yang de los panificados. Esta preparación no solo es riquísima, sino que además es súper sencilla de hacer y muy efectiva.
La focaccia, a pesar de su cuna italiana, es una preparación muy popular en todas partes del mundo. Es el plato perfecto para sumar a sus picadas o para armar sándwiches con todo el estilo. Y si se quiere subir la apuesta, siempre puede prepararse rellena y usarse como plato principal.
El origen de la focaccia
Si bien los italianos reclaman su autoría, y le han dado toda su personalidad, la historia de la focaccia se remonta a mucho antes de que existiera Italia como tal. Esta joya de los panificados tiene raíces profundas que se extienden hasta la Edad Antigua, específicamente en Grecia, desde el mismísimo siglo III.
En aquel entonces, la receta era sumamente popular entre los griegos, en parte porque requería muy pocos ingredientes y era fácil de preparar, convirtiéndose en un plato de todos los días. No solo era un manjar diario, sino que también formaba parte de la dieta de las tropas militares. Se cree que fue precisamente a través de las rutas militares que esta preparación llegó a los romanos, dando inicio a la historia que conocemos hoy en día.
Una vez que arribó a la península, se le fueron añadiendo nuevas cosas y se le hicieron pequeñas modificaciones hasta llegar a la receta de focaccia tal como la conocemos hoy.
¿Qué la hace tan especial?
Si bien existen diversas variantes de la receta, hay un ingrediente que siempre estará presente: el aceite de oliva. Este componente es tan fundamental que los italianos lo llaman “oro líquido”, una expresión que resulta súper acertada.
En cuanto a su estructura, la masa de la focaccia es similar a la de la pizza. Sin embargo, la gran diferencia radica en que la masa de esta es más airead.
Si se busca sumarla a sus comidas, ya sea para una picada inolvidable o para convertirla en un plato principal relleno, la receta de focaccia casera es súper sencilla de ejecutar y muy efectiva.
Ingredientes clave para la focaccia casera
- 500 gr de harina de trigo
- 325 cm3 de agua
- 50 cm3 de aceite de oliva
- 10 gr de sal
- 5gr de azúcar
- 9 gr de levadura en polvo
Para el Armado (c/n):
- Aceitunas negras
- Ajo
- Romero fresco
- Sal en grano
- Tomates cherrys
El paso a paso
- En la mesa de trabajo hacer una fuente con la harina y sal en las orillas.
- Agregar levadura y azúcar en el centro e hidratarla con un poco de agua.
- Ir formando una masa agregando agua cada vez que sea necesario.
- Una vez que no existan restos de harina, agregar el aceite de oliva y continuar amasando hasta que la masa lo absorba por completo.
- Agregar un poco más de agua de ser necesario, debe de lograrse una masa bastante húmeda y homogénea.
- Dejar fermentar en un tazón con aceite de oliva y tapar con plástico.
- Esperar hasta que la masa crezca el doble de tamaño y dividir en 2 porciones.
- Estirar cada pedazo de masa y colocar en charola engrasada y engrasar por encima con aceite de oliva.
- Permitir una segunda fermentación.
- Pinchar con las puntas de los dedos y colocar encima los tomates, aceitunas negras, ajo con piel, romero y más aceite de oliva para finalmente rociar sal de grano.
- Dejar reposar 20 minutos en la charola antes de hornear.
- Hornear a 220° C por 12 minutos hasta que la costra dore.
- Una vez horneada retirar de la charola para que la base no quede húmeda.
La opción rellena
Una excelente opción, que incluso puede funcionar como plato principal, es preparar la focaccia rellena. Para esto, se sigue la receta casera hasta la etapa de estirado, pero se divide la masa en dos partes iguales. Se estira la primera parte, se distribuye el relleno, y luego se tapa con la otra mitad de la masa, continuando la receta como si nada.
Rellenarla con tomate, queso y albahaca, con cebolla y queso, con jamón o morrón. Hay quienes innovan, rellenándola con salsa golf, palmitos y pollo laminado. Si prefieren la focaccia simple, agregarle cherrys, orégano y romero es una combinación que también queda genial.
