Las plataformas digitales de San Juan se revolucionaron en las últimas horas tras la viralización de un video grabado en el barrio Conjunto 5, en Rivadavia. En las imágenes, un vecino exhibe con asombro a un diminuto recién nacido que presenta una característica anatómica insólita: una aparente duplicación de sus rasgos faciales que lo hace lucir con “dos caras”.
El material audiovisual generó una inmediata ola de comentarios, compartidos e interrogantes entre los usuarios sobre el origen de esta condición.
¿Qué es la diprosopia? La rara anomalía detrás del video
Aunque el cachorro todavía no cuenta con un diagnóstico clínico oficial emitido por un profesional, los indicios visuales expuestos en la grabación son compatibles con una patología congénita extremadamente infrecuente denominada diprosopia o duplicación craneofacial.
Se trata de una alteración que tiene lugar durante las etapas iniciales de la gestación embrionaria, en la cual distintas estructuras de la cara —tales como la nariz, los ojos o la boca— se multiplican en variados grados de intensidad en un mismo organismo.
Antecedentes científicos en el mundo animal
La literatura científica y veterinaria documenta registros históricos de ejemplares nacidos con esta singularidad. Trabajos especializados, como los publicados en su momento en revistas académicas como Zentralblatt für Veterinärmedizin, han dado cuenta de casos de gatos que presentaban particularidades estructurales en el cráneo y una duplicación parcial de órganos sensoriales.
Sin embargo, los especialistas señalan que la manifestación externa no siempre es uniforme:
El nivel de duplicación facial puede ser parcial o total.
No todos los animales que aparentan tener “dos caras” comparten el mismo cuadro clínico interno.
Las malformaciones pueden extenderse o limitarse a zonas muy específicas del cráneo.
¿Cuál es el pronóstico de supervivencia?
La viabilidad de un animal afectado por una alteración de esta magnitud depende de factores determinantes:
La gravedad y profundidad de la malformación anatómica.
La presencia o ausencia de daños estructurales internos, como alteraciones cerebrales o en las vías respiratorias.
La capacidad biológica del cachorro para realizar funciones vitales básicas, tales como alimentarse y respirar por sus propios medios.
Desde el ámbito veterinario advierten que un video aficionado no es suficiente para dictaminar un pronóstico médico. Solo una evaluación física exhaustiva y posibles estudios de diagnóstico por imágenes permitirán develar con precisión si el pequeño felino sanjuanino padece diprosopia u otra anomalía del desarrollo.










