Un indignante hecho de inseguridad conmociona a los comerciantes de la Plaza de Desamparados. Durante las primeras horas de la madrugada del viernes, un grupo de malvivientes atacó ferozmente el conocido kiosco “Tercer Tiempo”, provocando cuantiosos daños materiales y pérdidas económicas tras perpetrar un boquete en la estructura del local.
El delito fue descubierto por sus propios dueños al momento de iniciar la jornada laboral. Al llegar al puesto comercial, se encontraron con un escenario desolador: el sector posterior del habitáculo de chapa había sido violentado con herramientas de corte, abriendo un acceso lo suficientemente grande como para permitir el ingreso de los asaltantes.
Boqueteros en la plaza: destrozos, mercadería desparramada y cuantiosas pérdidas
Según las pericias preliminares y el relato de los damnificados, los sospechosos trabajaron minuciosamente durante varios minutos aprovechando la oscuridad de la noche. Para acceder al interior, cortaron y arrancaron varias chapas del reverso, vulnerando completamente la seguridad del kiosco sin levantar sospechas en las inmediaciones.
Una vez dentro, el vandalismo fue absoluto. Además de sustraer una computadora indispensable para la gestión del negocio, los delincuentes arrancaron el cableado eléctrico, destrozaron las instalaciones internas y dejaron gran cantidad de productos desparramados tanto dentro del habitáculo como en las veredas adyacentes de la plaza.
Resiliencia comercial y pedido de cámaras de seguridad
A pesar del duro golpe financiero y del gran costo que representará reparar las chapas y el sistema eléctrico, los propietarios tomaron la decisión de no cerrar sus puertas y continuar trabajando como puedan. Sin embargo, expresaron su profunda preocupación ante la falta de recursos económicos inmediatos para afrontar las reformas estructurales que exige el lugar para volver a ser seguro.
La denuncia policial ya fue radicada y personal de la comisaría jurisdiccional trabaja en el caso. La clave del avance investigativo estará en la revisión de las cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en la zona de la Plaza de Desamparados, cuyas grabaciones están siendo auditadas para lograr identificar el recorrido y la identidad de los responsables.
