Lo que comenzó como una discusión en una heladería de Rivadavia terminó en una escena de pánico. Este lunes por la tarde, Guillermo García (72), expresidente de Sportivo Desamparados, sacó un arma en medio de una pelea con su hijo, provocando el terror entre los clientes que se encontraban en el lugar.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en que García mostró el arma. En medio de la tensión, su propio hijo logró reducirlo para evitar una tragedia. Entre los presentes había familias y niños que escaparon rápidamente al advertir la situación.
Tras el hecho, García fue detenido por la Policía y pasó casi dos días tras las rejas. Este miércoles, en una audiencia abreviada, reconoció su responsabilidad y recibió una condena de un año de prisión efectiva, que cumplirá bajo la modalidad domiciliaria debido a su edad.
El fiscal Fernando Bonomo remarcó la gravedad del episodio: “No solo puso en riesgo a su hijo, sino también a todas las personas inocentes que estaban en el local”. Aunque en casos similares suele aplicarse una pena condicional, el juez entendió que la peligrosidad del acto justificaba una sanción más severa.
Además, la Justicia dispuso controles sorpresivos para garantizar que García cumpla con la condena en su domicilio.









