Lo que parecía una oportunidad para obtener ingresos extra terminó convirtiéndose en una verdadera pesadilla. Una mujer de 70 años de San Juan denunció haber sido víctima de una compleja estafa virtual que le ocasionó pérdidas por más de 5 millones de pesos entre ahorros sustraídos y créditos gestionados de manera fraudulenta.
La maniobra comenzó cuando la jubilada observó en redes sociales una publicación que promocionaba supuestas inversiones vinculadas a YPF, con promesas de ganancias atractivas y rápidas. Convencida de que se trataba de una propuesta legítima, dejó sus datos de contacto para recibir más información.
Poco después fue contactada por personas que se presentaron como asesores financieros y que, durante varias semanas, la guiaron en distintas operaciones. Según la denuncia, los interlocutores lograron generar confianza y convencerla de realizar movimientos de dinero con el argumento de incrementar sus rendimientos.
El engaño detrás de una aplicación
En un momento del proceso, los supuestos especialistas le indicaron que instalara una aplicación en su teléfono celular para facilitar la asistencia técnica durante las inversiones.
Sin saberlo, esa herramienta habría permitido que terceros accedieran a información sensible y tomaran control de sus cuentas. A partir de entonces, comenzaron a realizar operaciones financieras sin autorización de la víctima.
Cuando la mujer advirtió irregularidades e intentó recuperar el control de la situación, ya era demasiado tarde: gran parte de sus fondos había desaparecido.
Descubrió préstamos a su nombre
La situación escaló aún más cuando decidió interrumpir la comunicación con quienes la asesoraban. Tras bloquear los contactos, comenzó a recibir mensajes intimidatorios y descubrió que también se habían gestionado créditos utilizando su identidad, lo que incrementó considerablemente el perjuicio económico.
De acuerdo con la presentación judicial, el daño patrimonial supera los $5 millones, una cifra que incluye tanto el dinero transferido como las obligaciones financieras generadas sin su consentimiento.
Investiga la UFI de Delitos Informáticos
La denuncia fue radicada ante la UFI de Delitos Informáticos y Estafas por los abogados María José Ramos y Gonzalo Giménez Morales, quienes solicitaron que se investigue la operatoria y se identifique a los responsables.
Ahora, los investigadores trabajan para rastrear el destino de los fondos, reconstruir el mecanismo utilizado por los estafadores y determinar si existen otras víctimas que hayan sido captadas mediante la misma modalidad.
El caso vuelve a poner en alerta sobre el crecimiento de las estafas digitales, especialmente aquellas que utilizan falsas plataformas de inversión y anuncios en redes sociales para captar a personas que buscan mejorar sus ingresos.
