El trabajo desarrollado por los y las investigadoras sanjuaninas impacta en la vida cotidiana. “A veces se piensa que el científico está encerrado en un laboratorio, pero la ciencia local es la que diseña mejores políticas públicas, la que optimiza por ejemplo el uso del agua en una provincia desértica y la que ayuda a entender los cambios sociales. Cuando desde la comunicación pública de la ciencia, por ejemplo, logramos que la investigación científica sea accesible y no un lenguaje críptico, estamos democratizando el saber. Eso empodera al ciudadano para tomar mejores decisiones”, explicó.
En este marco, la especialista destacó por qué es importante que la sociedad valore la ciencia. “La ciencia es la herramienta más poderosa que tenemos para combatir la desinformación y el miedo. Una sociedad que valora la ciencia es una sociedad que piensa críticamente. Cuando entendemos que detrás de cada avance hubo años de rigor y método, empezamos a valorar el esfuerzo colectivo por mejorar nuestra calidad de vida”.

Desafíos que enfrentan los y las investigadoras
Desde hace un par de años, los investigadores enfrentan un escenario atravesado por fuertes desafíos estructurales, entre los que se destacan la insuficiencia presupuestaria, la demora en el financiamiento de proyectos y la incertidumbre laboral dentro del sistema científico.
“El desafío es doble. Por un lado, la incertidumbre presupuestaria, que siempre es una amenaza a la continuidad de los proyectos. Por otro, el desafío de la comunicación. Hoy no basta con investigar; tenemos que saber contar lo que hacemos. Si la sociedad no entiende el valor de nuestro trabajo, nos quedamos aislados“, afirmó Tatiana.
En este contexto subrayó “el financiamiento es el motor indispensable. No existe soberanía sin ciencia, y no hay ciencia sin inversión. Investigar no es un hobby, es un trabajo profesional que requiere tecnología de punta, acceso a bases de datos internacionales y, sobre todo, la posibilidad de retener a nuestros talentos para que no tengan que buscar futuro en otros países, como pasó en su momento y está sucediendo en la actualidad”.
Estado de la investigación en San Juan
A su vez, la investigadora sanjuanina señaló el lugar que ocupa la provincia en el mapa científico nacional. “San Juan tiene un lugar de vanguardia en áreas estratégicas. Somos referentes en astronomía, en sismología y estamos ganando un terreno enorme en ciencias sociales aplicadas. Nuestra ubicación geográfica y nuestra historia nos obligan a ser innovadores, y eso a nivel nacional se nota y se respeta mucho”.
Para finalizar, Tatiana les dejó un mensaje a los jóvenes interesados en la investigación: “no pierdan nunca la curiosidad ni esa “incomodidad” por lo establecido. Investigar es, ante todo, una forma de rebeldía intelectual. No se queden solo con los libros; salgan al territorio, usen las redes, comuniquen, conecten con la gente. Ser científico hoy es ser un puente entre la teoría y la vida real”.









