Tatiana Pizarro: “Investigar es una forma de rebeldía intelectual”

El Día del Científico invita a reflexionar sobre el rol de la ciencia y la importancia de sostener la inversión en investigación.

Cada 10 de abril se conmemora en Argentina el Día del Investigador y la Investigadora Científica, en homenaje al nacimiento de Bernardo Houssay, primer latinoamericano en recibir el Premio Nobel de Medicina en 1947. Reconocido como impulsor del sistema científico nacional y fundador del CONICET, su legado sigue vigente. En este contexto, la fecha invita a reflexionar sobre el rol de la ciencia y la importancia de sostener la inversión en investigación, en medio de un escenario de desfinanciamiento que podría afectar la continuidad de proyectos, la formación de nuevos científicos y la capacidad del país para generar conocimiento e innovación.

El Sol de San Juan dialogó con Tatiana Pizarro, licenciada en Comunicación Social, magíster en Políticas Sociales y doctora en Ciencias Sociales, con mención en Ciencias Políticas y Administración Pública. Actualmente se desempeña como investigadora del CONICET y del IISE (Instituto de Investigaciones Socioeconómicas de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ) e influencer científica en redes sociales bajo el nombre de @TatySel. Su principal línea de trabajo se centra en el análisis de políticas públicas, especialmente aquellas con enfoque de género. Con esa trayectoria, su mirada resulta clave para entender el momento que atraviesa la investigación en la provincia. San Juan atraviesa un momento de mucha efervescencia intelectual y técnica. Tenemos una comunidad científica sumamente activa y resiliente”.
En esta línea destacó “Lo que nos distingue hoy es la capacidad de mirar nuestro propio territorio: ya no solo replicamos teorías de afuera, sino que producimos conocimiento situado. Hay equipos trabajando en energías renovables, en minería sustentable y, desde lo que a mí me toca, en ciencias sociales, analizando cómo se transforman nuestras identidades en esta era digital”.

El trabajo desarrollado por los y las investigadoras sanjuaninas impacta en la vida cotidiana. “A veces se piensa que el científico está encerrado en un laboratorio, pero la ciencia local es la que diseña mejores políticas públicas, la que optimiza por ejemplo el uso del agua en una provincia desértica y la que ayuda a entender los cambios sociales. Cuando desde la comunicación pública de la ciencia, por ejemplo, logramos que la investigación científica sea accesible y no un lenguaje críptico, estamos democratizando el saber. Eso empodera al ciudadano para tomar mejores decisiones”, explicó.

En este marco, la especialista destacó por qué es importante que la sociedad valore la ciencia. “La ciencia es la herramienta más poderosa que tenemos para combatir la desinformación y el miedo. Una sociedad que valora la ciencia es una sociedad que piensa críticamente. Cuando entendemos que detrás de cada avance hubo años de rigor y método, empezamos a valorar el esfuerzo colectivo por mejorar nuestra calidad de vida”.

Desafíos que enfrentan los y las investigadoras

Desde hace un par de años, los investigadores enfrentan un escenario atravesado por fuertes desafíos estructurales, entre los que se destacan la insuficiencia presupuestaria, la demora en el financiamiento de proyectos y la incertidumbre laboral dentro del sistema científico.

“El desafío es doble. Por un lado, la incertidumbre presupuestaria, que siempre es una amenaza a la continuidad de los proyectos. Por otro, el desafío de la comunicación. Hoy no basta con investigar; tenemos que saber contar lo que hacemos. Si la sociedad no entiende el valor de nuestro trabajo, nos quedamos aislados, afirmó Tatiana.

En este contexto subrayó “el financiamiento es el motor indispensable. No existe soberanía sin ciencia, y no hay ciencia sin inversión. Investigar no es un hobby, es un trabajo profesional que requiere tecnología de punta, acceso a bases de datos internacionales y, sobre todo, la posibilidad de retener a nuestros talentos para que no tengan que buscar futuro en otros países, como pasó en su momento y está sucediendo en la actualidad”.

Estado de la investigación en San Juan

La investigación científica en San Juan, como en el país, atraviesa en la actualidad un momento clave, marcado por tensiones presupuestarias, cambios en las políticas públicas y la necesidad de redefinir su rol dentro del desarrollo provincial.

En este escenario, crece el debate sobre cómo sostener la producción de conocimiento, evitar la pérdida de recursos humanos altamente calificados y fortalecer el vínculo entre la ciencia, el Estado y el sector productivo, en un contexto que exige respuestas concretas y mayor previsibilidad para el sistema.

Pese a este panorama, muchos sanjuaninos apuestan a seguir formándose en el mundo de la ciencia e investigación. “La Universidad Nacional de San Juan sigue siendo una gran semillera. Lo que noto en las nuevas generaciones es una mirada mucho más transversal. Los jóvenes investigadores ya no quieren estar encasillados; integran la tecnología, el activismo y la comunicación de una forma muy natural. Eso me da mucha esperanza sobre el futuro de nuestra producción científica”, argumentó Pizarro.

A su vez, la investigadora sanjuanina señaló el lugar que ocupa la provincia en el mapa científico nacional. “San Juan tiene un lugar de vanguardia en áreas estratégicas. Somos referentes en astronomía, en sismología y estamos ganando un terreno enorme en ciencias sociales aplicadas. Nuestra ubicación geográfica y nuestra historia nos obligan a ser innovadores, y eso a nivel nacional se nota y se respeta mucho”.

Para finalizar, Tatiana les dejó un mensaje a los jóvenes interesados en la investigación: “no pierdan nunca la curiosidad ni esa “incomodidad” por lo establecido. Investigar es, ante todo, una forma de rebeldía intelectual. No se queden solo con los libros; salgan al territorio, usen las redes, comuniquen, conecten con la gente. Ser científico hoy es ser un puente entre la teoría y la vida real”.

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