Violencia de género en los medios de comunicación sanjuaninos: la mirada de cuatro periodistas

El Sol de San Juan dialogó con Marisa Gil, Marita Morales, Maria Elina Oliva y Barby Ardanaz sobre la situación actual de los medios de comunicación sanjuaninos.

Cada 11 de marzo se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Lucha contra la Violencia de Género en los Medios de Comunicación, una fecha destinada a promover un tratamiento responsable, igualitario y libre de estereotipos en la información y contenidos mediáticos. La jornada fue establecida por el Ley 27.176, en concordancia con los principios de la Ley 26.485, que busca prevenir y erradicar la violencia de género en todos los ámbitos de la sociedad.

La normativa apunta a fomentar la igualdad entre mujeres y varones y evitar cualquier forma de discriminación por género u orientación sexual en los medios de comunicación, promoviendo un enfoque plural y respetuoso en la construcción de los contenidos informativos. El Sol de San Juan dialogó con Marisa Gil (periodista y conductora del Noticiero de Canal 8), Marita Morales (productora general de Telesol), Maria Elina Oliva (Radio Estación Claridad) y Barby Ardanaz (periodista y conductora del Noticiero de Canal 8) sobre la situación actual de los medios de comunicación sanjuaninos.

-El Sol: ¿Cuáles fueron los principales desafíos que enfrentaron como mujer en los medios de comunicación sanjuaninos?

-Marita Morales: Comencé mi actividad periodística en el 2007, en la producción de un programa documental que se llamaba Factor Minero. Sin duda un gran desafío.
El periodismo minero implicaba no solo cubrir una industria técnica, sino entrar a un “mundo de hombres” (ingenieros, geólogos, gremialistas). No solo tenías que entender de procesos metalúrgicos o leyes, sino que tenías que demostrar el doble de preparación para que mi voz tuviera el mismo peso. Ganar esa licencia social para informar sobre un tema tan ríspido fue tu primer gran reto. El desafío fue romper el estereotipo de que la mujer en medios no se especializaba en esta industria. Había poquísimas geólogas, ingeniera de minas y periodistas mineras. Como mujer siempre mi objetivo ha sido humanizar los medios, demostrando que la sensibilidad no es debilidad, sino una herramienta de comunicación superior.

-Marisa Gil: Muchos. Principalmente el delgado equilibrio de poder expresar la opinión sin ser descalificada por el solo hecho de que una mujer no sabía mucho de algunos temas como por ejemplo política, economía o deporte. La clara desigualdad entre la actividad que hacía el varón y la mujer aún en el mismo trabajo también fue un desafío interesante.

-Maria Elina Oliva: La verdad que desafíos como mujer particularmente ninguno en especial. Los desafíos que enfrenté fueron por la profesión misma. Sin distinción de Género.

-Barby Ardanaz: Mostrar mi capacidad de resolución, de operatividad y de llevar adelante proyectos que tuve a cargo.

-El Sol: ¿Existe algún privilegio masculino en los medios de la provincia? 

-Marita Morales: El privilegio más marcado es la comodidad de no tener que demostrar. Mientras que nosotras tenemos que construir nuestra legitimidad nota tras nota y producción tras producción, el hombre todavía goza de una confianza institucional heredada. Mi trabajo hoy es que el mérito y la capacidad estratégica sean los que manden, no los círculos de afinidad masculina.

-Marisa Gil: Afortunadamente ha cambiado mucho en este aspecto, hoy hay un ambiente laboral moderado entre géneros. Igual sigue siendo San Juan un sitio donde el que dirige es varón y quién acompaña, mujer.

-Maria Elina Oliva: En mí caso particular, que llevo 26 años trabajando con el mismo grupo humano, a pesar de haber cambiado de medios, pero no hubo ni hay privilegios masculinos. Siempre fue un trato igualitario.

-Barby Ardanaz: La mayoría de los cargos jerárquicos y de estar a cargo de un programa o sección.

-El Sol: ¿Alguna vez les exigieron más que a un hombre en su mismo cargo? 

-Marita Morales: Sí, lo noté fundamentalmente en el margen de error. Como mujer en la producción general, sentís que tu crédito es más corto: un error tuyo se atribuye a tu capacidad, mientras que un error de un par varón se atribuye a las circunstancias. A veces bromeo con que para que a una mujer le den el mando de un barco, primero tiene que demostrar que sabe construir el barco, navegarlo en un huracán y, de paso, preparar el café para toda la tripulación.

-Marisa Gil: Nunca tuve mayores exigencias a las de los varones, pero si costaba demostrar que el material traído era importante.

-Maria Elina Oliva: En cuánto a exigencias fueron las mismas para todos. Las exigencias normales de responsabilidad y compromiso para con el trabajo y la función fundamental que cumplimos en un medio de comunicación.

-Barby Ardanaz: Sí, a mayor trabajo demostrado, mayor exigencia. No era así en la situación de los varones que hacían la misma tarea.

-El Sol: ¿Alguna vez sintieron que su género influyó en las oportunidades laborales?

-Marita Morales: Cuando empecé en minería el género influyó totalmente. En ese entonces, era un ámbito casi exclusivamente masculino. Para que me dieran la oportunidad de cubrir una perforación o entrar a una mina, tenía que demostrar que no me ibas a “asustar”.
Mi género me obligó a ser más rigurosa.
Además de mi mirada más sensible lo que aportaba, darle corazón a cada uno de mis trabajos y coberturas.

-Marisa Gil: No. Nunca. Al contrario, costaba tiempo el derecho de piso para abrirse camino con mucho trabajo. Afortunadamente hoy la evolución del tratamiento de estos temas es tal que nos permite la reflexión al pasado, pero para poder ver con exactitud el pasado hay que situarse en la visión de entonces. No era nada personal sino una forma cultural. Muy buenas relaciones, en muy buenos términos y con mucho respeto, pero cada quien ocupaba el lugar que la sociedad aprobaba. No era solo una cuestión de los medios o de sus miembros, sino una sociedad que aprobaba tales roles asignados a los géneros.

-Maria Elina Oliva: Sinceramente no, porque lo que me sostiene después de tantos años es la responsabilidad, el compromiso y la seriedad en mí trabajo. Nunca sentí que por ser mujer obtuve privilegios y tampoco lo contrario.

-Barby Ardanaz: En mi caso, creo que influyó más la capacidad de trabajo, de adaptación y de aprendizaje.

-El Sol: ¿En San Juan es más difícil que una mujer crezca profesionalmente?

-Marita Morales: En San Juan, las decisiones de poder (políticas, empresariales y mediáticas) se han movido tradicionalmente en círculos cerrados de hombres. Para una mujer, el crecimiento no es lineal. No basta con ser buena; tuve que romper el prejuicio de que “ciertos temas” o “ciertas mesas” no son para nosotras. Crecer aquí implica, muchas veces, tener que crear tu propio en lugar de esperar a que te inviten a pasar. A una mujer profesional se la evalúa no solo por nuestra capacidad, sino por cómo balanceamos eso con nuestra vida personal.

-Marisa Gil: Creo que hoy hay más igualdad en este aspecto. No obstante, hay sectores que todavía están reservados un poco más a los varones. Por ejemplo, la política. Contemos cuántos varones se dedican y se expresan sobre el análisis político y cuántas mujeres.

-Maria Elina Oliva: Para nada. El crecimiento de acuerdo a mí experiencia está ligado directamente a la capacidad de profesionalizarse día a día. Todo depende del compromiso con el cual enfrentamos el trabajo.

-Barby Ardanaz: Sí, en el caso de los cargos jerárquicos.

-El Sol: ¿Cómo es la actualidad femenina en los medios sanjuaninos?

-Marita Morales: Creo que hemos ganado muchos espacios, por ejemplo, aquí en el grupo Telesol los mandos medios los ocupamos todas mujeres. Para mí en lo particular estar a cargo de la producción general es un gran desafío y mucha responsabilidad. Manejar los equipos de prensa requiere mucha organización, y ser minuciosa en el armado de las noticias. Somos líderes en audiencia y eso requiere poner bajo la lupa nuestro trabajo siempre. Para llegar a la gente con información, clara, veraz y sobre todo cercana a ellos. En San Juan somos las dueñas del aire, pero todavía estamos peleando por ser las dueñas de la mesa de decisiones. El acceso al poder real en los medios sigue siendo el gran techo de cristal a romper.

-Marisa Gil: Sigue siendo muy exigente y demandante en la presencia, en el vocabulario, en las expresiones. La validación sigue siendo más sencilla para el varón. Afortunadamente hay un cambio de perspectiva que permite la incorporación de más voces femeninas. Los medios de comunicación eran un nicho específico de varones donde las mujeres solo eran la ornamentación necesaria. La evolución nos permite tener hoy mujeres con voz propia que puedan expresar opiniones argumentadas y no restringirse solamente al aspecto estético decorativo en una pantalla. Espero que sigamos en ese camino. Falta mucho todavía por recorrer.

-Maria Elina Oliva: No tengo mucho conocimiento como es la realidad en los medios en general porque mi situación es un poco particular. Siempre trabajé para las mismas personas. Pero cuando quise insertarme en otro medio lo pude realizar sin ningún tipo de inconvenientes.

-Barby Ardanaz: Las mujeres mostramos nuestra capacidad de trabajar, resolver e innovar. Logramos poner límites cuando se da una situación injusta por cuestiones de género. Las nuevas generaciones ya venimos programadas con la igualdad.

Salir de la versión móvil