La historia de Eduardo Desimone volvió a conmover al público de La Voz Argentina. El sanjuanino, que semanas atrás había viajado a dedo cientos de kilómetros hasta Tucumán para volver a audicionar, vivió este domingo por la noche una jornada cargada de tensión, giros inesperados y emoción.
En la etapa de batallas, Eduardo compartió escenario con el santafesino Nicolás Armayor para interpretar Si no es muy tarde, de Luciano Pereyra. Su coach, Luck Ra, elogió el carisma y la voz del sanjuanino, pero finalmente eligió a Nicolás para continuar en su equipo.
Sin embargo, la historia no terminó allí. En un gesto poco habitual, el propio Nicolás pidió que sus colegas tengan la oportunidad de “robar” a Eduardo. Soledad Pastorutti no dudó, presionó el botón y lo sumó a su grupo, asegurándole la permanencia en el certamen.
La presentación contó además con la aprobación del propio Luciano Pereyra, quien felicitó a ambos por la interpretación y aseguró que disfrutó escuchar su canción en sus voces.
Ahora, Eduardo continuará su camino en La Voz Argentina, esta vez bajo la guía de La Sole, con una nueva oportunidad para desplegar todo su talento.









