La Unidad Fiscal de Investigación (UFI) de Delitos Informáticos y Estafas del Ministerio Público de la Provincia de San Juan emitió una importante advertencia a la población tras detectar nuevas maniobras fraudulentas que circulan a través de redes sociales, vinculadas a supuestas modificaciones en tarjetas de crédito de la empresa Naranja X.
Según informaron fuentes oficiales, los delincuentes utilizan mensajes falsos en los que solicitan a los usuarios datos personales y bancarios, o bien los inducen a descargar archivos o aplicaciones maliciosas. El objetivo es claro: tomar el control de las cuentas, extraer dinero y hasta solicitar préstamos a nombre de la víctima.
Desde la UFI explicaron que estas estafas suelen presentarse como comunicaciones “urgentes” o “importantes”, donde se advierte sobre supuestos cambios en tarjetas de crédito. A partir de allí, los ciberdelincuentes buscan que la persona brinde información sensible, acceda a links fraudulentos o instale programas que permiten el acceso remoto al dispositivo. Una vez logrado esto, los estafadores pueden vaciar cuentas o generar deudas sin el consentimiento del usuario.
Las autoridades difundieron una serie de medidas fundamentales para protegerse: no proporcionar información personal ni datos bancarios a través de redes sociales o mensajes, no descargar archivos ni aplicaciones desde enlaces sospechosos y verificar siempre los canales oficiales de la entidad antes de responder cualquier comunicación.
En caso de recibir mensajes dudosos o haber sido víctima de una estafa, se recomienda actuar de inmediato comunicándose al 911, acercándose a la comisaría más cercana o realizando la denuncia en la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, ubicada en el primer piso del Poder Judicial de San Juan.
Este tipo de delitos viene en aumento y preocupa a las autoridades, ya que los estafadores perfeccionan constantemente sus métodos para engañar a los usuarios. Por eso, insisten en la prevención y la información como principales herramientas para evitar caer en estos fraudes. La clave: desconfiar de mensajes inesperados y nunca compartir datos sensibles por canales no oficiales.









