Un complejo panorama climático se anticipa para este jueves en la provincia de San Juan. La irrupción del viento Zonda activó un alerta de nivel naranja expedido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), contingencia que amenaza con resentir la normal distribución de agua potable en el Gran San Juan y zonas productivas aledañas.
La advertencia de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) obedece a que las fuertes ráfagas y el polvo en suspensión suelen impactar de forma directa en el funcionamiento de las plantas potabilizadoras o interrumpir el suministro eléctrico de las perforaciones.
Municipios alcanzados por la contingencia
La franja geográfica bajo máximo nivel de prevención abarca a los siguientes sectores:
-
Gran San Juan: Capital, Chimbas, Rawson, Santa Lucía y la zona baja de Rivadavia.
-
Departamentos vecinos: Albardón, 9 de Julio, junto a los sectores bajos de Pocito y Sarmiento.
Plan de contingencia familiar: cómo actuar dentro del hogar
Frente a la posibilidad de pérdidas de presión o interrupciones temporales en la red, OSSE remarcó que las viviendas que cuentan con depósitos de reserva operativos poseen autonomía garantizada por más de un día, siempre que el recurso se administre con criterio.
Para evitar un desabastecimiento generalizado, se solicita a la población aplicar las siguientes acciones de contingencia:
-
Monitorear el depósito familiar: Asegurar que el tanque domiciliario esté lleno antes de la llegada de las ráfagas más fuertes.
-
Suspender usos no esenciales: Cancelar el lavado de autos, el llenado de piletas, el baldeado de veredas y el riego agrícola o de jardines.
-
Priorizar el consumo humano: Reservar el suministro exclusivamente para la preparación de alimentos, la higiene personal básica y la hidratación.
-
Atención a canales oficiales: Seguir la evolución del cuadro meteorológico y del servicio mediante las vías de comunicación formales del Gobierno de San Juan y OSSE.
El alcance de un alerta de nivel naranja
El SMN clasifica los eventos meteorológicos en escala de colores según su grado de peligrosidad. Un alerta naranja implica que el viento Zonda presentará ráfagas considerablemente superiores a las de un evento ordinario, con capacidad para derribar ramas, causar daños estructurales, reducir la visibilidad de manera drástica y alterar el normal funcionamiento de los servicios públicos esenciales.
