Un nuevo paro de 48 horas paraliza las universidades nacionales este miércoles y jueves en todo el país. La medida de fuerza, convocada a nivel federal, afecta tanto a docentes universitarios como al personal no docente del sistema público de educación superior, en respuesta al continuo reclamo por presupuesto universitario, salarios dignos y asistencia estudiantil.
En la provincia de San Juan, la Asociación de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (ADICUS) confirmó su adhesión al reclamo. Edith Liquitay, referente de la organización sindical, remarcó durante una entrevista radiofónica que la falta de diálogo y respuestas por parte del Ejecutivo nacional agrava diariamente el escenario dentro de las facultades.
Inflación, tarifas y servicios: la crisis del sistema universitario
Desde el sector gremial enfatizan que el conflicto trasciende el ámbito salarial. El fuerte incremento en las tarifas de servicios públicos y los costos operativos diarios amenazan con comprometer el funcionamiento básico de las casas de altos estudios.
Si bien a mediados de junio se rubricó un acuerdo preliminar que prometía una suba salarial parcial del 21,3%, un aumento presupuestario del 20% y la actualización de las becas Progresar y fondos hospitalarios, los dirigentes denuncian que solo se cumplió el ajuste en los haberes.
Pérdida del poder adquisitivo y falta de presupuesto
Según cifras relevadas por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) junto a las federaciones docentes:
-
Atraso salarial: Se calcula un desfase del 31,5% necesario para recuperar el poder de compra perdido.
-
Ley de Financiamiento: Denuncian más de 300 días de incumplimiento de la normativa que regula las partidas de fondos.
-
Becas congeladas: Se registra una interrupción de más de un año en la actualización de las becas Progresar, a diferencia de lo ocurrido con el programa Manuel Belgrano.
Frente a este escenario, la comunidad universitaria viene desarrollando medidas como marchas federales, clases públicas y visibilización en las calles. Este nuevo paro docente representa un paso más dentro de un plan de lucha que, por el momento, no vislumbra una vía de solución ni acuerdo con los funcionarios nacionales.
