La Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público de San Juan confirmó que el rescate en San Juan comenzará “a primera luz del día” y que se trabaja con máxima prioridad, amplia logística y estrictas medidas de seguridad para trasladar los cuerpos. El secretario Enrique Delgado sostuvo: “Estamos haciendo lo posible para que el traslado de los cuerpos sea lo más urgente posible”.
Los restos fueron localizados en la Quebrada de la Chilca, a unos ocho kilómetros del Circuito Los Arrieros. Debido a la complejidad del acceso, los equipos llegaron durante la noche y los rescatistas, brigadistas y personal especializado permanecieron en un refugio precario a la espera del amanecer para iniciar las tareas.
Cómo será el rescate en San Juan
El área pertenece al Parque Natural Provincial Ischigualasto y combina pendientes abruptas, grandes formaciones rocosas y antiguos senderos de arrieros, lo que dificulta el ingreso de vehículos.
Delgado explicó que “el lugar donde sucedió el siniestro está bastante complejo para llegar” y agregó que “el traslado de los cuerpos se va a realizar de la forma más lenta posible”, debido a las condiciones del terreno, la seguridad del personal y la necesidad de preservar la zona.
El plan operativo prevé llegar en camionetas hasta un punto determinado y completar el recorrido con una caminata de aproximadamente tres horas. Luego, los cuerpos serán trasladados por tierra hacia la morgue. Por la geografía del lugar, las autoridades advirtieron que el operativo podría extenderse durante varias horas hasta completarse.
Avanza la investigación del accidente
Mientras se desarrolla el operativo, continúan las pericias, las tareas de criminalística y la recolección de pruebas en el lugar del siniestro. La Justicia Federal aclaró que la Gendarmería no participa del procedimiento y que la Policía de San Juan es la fuerza encargada de las actuaciones.
La Junta de Seguridad en el Transporte de la Nación y el fiscal federal Francisco Maldonado encabezarán la investigación. Entre las principales tareas figura la búsqueda del registrador de datos de vuelo, conocido como la “caja negra”.
El helicóptero matrícula LV-KGR perdió contacto a las 10:26 y fue localizado posteriormente por otra aeronave que sobrevolaba la región. Más tarde se detectó la activación del transmisor localizador de emergencia. Según los informes preliminares, la aeronave quedó envuelta en llamas y las siete personas que viajaban a bordo fallecieron.
La provincia identificó a las víctimas como Rubén Castro, Jorge Carbajal, Carlos Heredia, Germán Videla, Matías Valenzuela y los brigadistas Andrés y Rodrigo Aimeta. Desde el inicio del operativo, las familias, los allegados y los equipos de asistencia recibieron acompañamiento y contención por parte de las autoridades provinciales.
