Tras el deterioro económico de 2024, la última actualización de la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la UCA muestra señales de recuperación en 2025: disminuyen la pobreza, la indigencia y el “estrés financiero”, mientras crece levemente la capacidad de ahorro.
Según el ODSA-UCA, la pobreza por ingresos bajó al 36,6% en el tercer trimestre, frente al 45,6% de igual período de 2024. La indigencia cayó del 11,2% al 6,8%. Los datos provienen de una encuesta en grandes aglomerados urbanos sobre 3.000 hogares.
Aun así, la UCA advierte sobre un “piso estructural” que se mantiene desde hace dos décadas: alrededor de 5% de indigentes y 25% de pobres, con entre 30% y 40% de hogares asistidos por programas sociales. Señala además que las mejoras recientes podrían ser transitorias y estar influidas por la baja de la inflación y cambios en los precios regulados.
El “estrés financiero” retrocedió al 46,8%, aunque sigue siendo mayor en hogares con niños. La capacidad de ahorro subió del 8% al 10,2%, pero continúa en niveles bajos. Para la UCA, las mejoras no implican aún un cambio estructural, sino una recuperación moderada tras el fuerte ajuste de 2024.









