
Annabell vive junto a sus padres en Brasil, a quienes ama enormemente, pero existen también otros integrantes de su familia que ella considera como parte de su esta; sus perros llamados Zaya, Neném y Tataia.
La pequeña Annabell y los perros suelen jugar juntos al aire libre, disfrutan juntos durante horas, y realmente se divierten mucho. Algo que a su familia no le molesta y por el contrario les hace muy felices ver como esa pandilla pasa sus días entre juegos.
Lawria Melo, la madre de Annabell, dice que su hija adora a sus perros.
Hace unos días, cuando sus padres no sentían las risas y sonidos de los juegos, algo extrañados buscaron la razón, y se toparon con una escena realmente adorable. Lawria dijo que se había vuelto demasiado silencioso todo en casa.
Al parecer, tanto Annabell como los perros, estaban muy agotados por la diversión y sus juegos, así que decidieron tomar una siesta grupal a mitad de su jornada. Aunque Annabell pudo elegir ir a su cama, decidió quedarse con sus amigos peludos; no quería separarse de ellos.
Para los padres de Annabell la escena fue muy dulce, y aunque la niña no comprende la emoción que verla allí género en sus padres, lo que sí es seguro es que ama a sus perros; para ella, estar con ellos vale la pena, así deba darse más de un baño al final del día.