La frase “aquí hace sol todo el año” suena como si fuera el eslogan del lugar, pero resulta que también es cierta. La gente de San Luis la pronuncia como si fuera una característica personal de la provincia, como si fuera algo de lo que estar orgullosos. Y para las personas de otros lugares donde los inviernos se prolongan o la humedad arruina cualquier plan, suena maravilloso.
Si estás pensando en visitar la provincia de San Luis y querés aprovechar esta reputación de buen tiempo para caminar y explorar las montañas sin preocuparte por el clima, llegar en micro suele ser una opción ideal partiendo desde diferentes puntos del país. Solo se trata de buscar pasajes a San Luis y elegir el horario que más te convenga. Si tu destino es pasar tiempo al aire libre, llegar durante el día puede cambiar tu viaje.
Pero, ¿qué hace que este clima sea tan especial? Bueno, hay algunas explicaciones para ello. No son sobrenaturales, sino más bien naturales: la geografía, para empezar. San Luis no es exactamente una región pampeana, húmeda y lluviosa. Y tampoco es exactamente la cordillera. Lo que sí tiene son sierras que la atraviesan: Las Sierras de San Luis y las Sierras de Comechingones crean la frontera entre el este húmedo y el oeste árido. Esta frontera moderada impide que algunas corrientes de aire entren tan fácilmente como lo harían en otras provincias. No es exactamente una frontera, sino más bien un filtro. Y para el clima, eso marca la diferencia.
Pero el factor más importante es la presencia de aire continental seco. En pocas palabras, significa que hay menos vapor de agua flotando en el aire y cielos más despejados. Cuando hay menos humedad en el aire, es más difícil que las nubes permanezcan en el horizonte. Por lo tanto, hay más sol y también está más fresco por las noches, incluso en verano.
Otro aspecto es la altura y el relieve. Por supuesto, no se trata de 3000 metros o más. Sin embargo, hay lugares que son bastante más altos de lo que cabría esperar al pensar en el centro del país. La altura moderada, combinada con el viento y el relieve, ayuda a ventilar la capa inferior de la atmósfera. La consecuencia es que, después de un aguacero, el cielo se aclara muy rápidamente. Esto se nota especialmente en lugares como Potrero de los Funes o El Trapiche, donde el paisaje montañoso siempre parece estar a punto de regalarnos una tarde despejada.
Sin embargo, “sol todo el año” no significa que jamás habrá lluvia, cuando llueve sucede con fuerza. Especialmente en verano, cuando es habitual que haya tormentas. Y en invierno, en algunos lugares hace frío y hay heladas. También hay días grises. La diferencia es que la impresión de que el mal tiempo no dura semanas es cierta. El mal tiempo pasa y el cielo se despeja. Esto es especialmente bueno para los turistas.
También hay un factor psicológico: en lugares con menor humedad, el sol brilla con más fuerza. El sol brilla incluso si la temperatura no es alta, lo que puede hacer que el día sea agradable. Y de ahí viene la idea del microclima. No es una mentira, pero tampoco es exactamente un talismán mágico. Es la ubicación, el terreno y la humedad.
Al fin y al cabo, el microclima de San Luis no es magia. Se trata de geografía, de las montañas que organizan el aire, de una humedad menor que en la Pampa Húmeda, de una atmósfera que se aclara rápidamente. Cuando alguien te dice: “en San Luis hay sol todo el año”, no está exagerando. Y a veces, para los viajeros, eso es suficiente para emocionarse.
